Barco insignia Democracia despidiendose del destierro para partir rumbo a Cuba.

Jose MArti, Apostol de la Independencia de Cuba, literato y humanista.

Jose Marti

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"Si un pueblo sus duras cadenas, no se atreve a romper con sus manos, puede el pueblo cambiar de tiranos, pero nunca ser libre podra"

Jose Maria Heredia

 

Dr. Oscar Elias Biscet, encarcelado bajo tierra por su defensa de los derechos humanos

 

 

 

 

OPINIONES

 

Esta pagina recoge opiniones libres de los miembros del Movimiento Democracia y otras personas independientes.

Las opiniones expresadas en esta pagina no representan, necesariamente, las opiniones o posiciones politicas del Movimiento Democracia. 

 

Autores 

Lugar

Trabajos

~Dra. Josefina Vento Exilio Dra. Josefina Vento Contesta a Lazaro Gonzalez Valdes Sobre Articulo Ofensivo a Osvaldo Paya Sardiñas
~Lic. Idolidia Darias Exilio

Analisis de la Sociedad Civil Cubana

~Por Carmen Valdes Miami Cuando Las Criticas Fortalecen
~Baltasar Miami Para Que Cuba Se Salve
~Julio Barrios Londres A quienes luchamos por Cuba
~Julio Barrios Londres Atrapado en Cuba
~Ramon Saul Sanchez Miami My olive branch: Let's work toward Cuba's liberation
~Reynaldo Ruiz Miami Y por que Estados Unidos Ofrece $50 Mil Dolares
~Miriam Leiva Habana La Solidaridad Humana No es Patrimonio de Nadie

 

13 de enero 2006
 
Sr. Lázaro González Valdés
 
En su artículo titulado Payá exige a otros hacer lo que él no hace, publicado por NFC con fecha 13 de diciembre 2005, usted manifiesta opiniones que no son mi propósito rebatir. Pienso  que cada cual tiene el derecho de elegir  a sus villanos y a sus héroes.
 

http://www.netfocubaenespanol.org/articles-SP/0078.htm
 
Mi propósito es aclararle ciertos hechos históricos tal y como aparecen en documentos públicos de la época , por esto sólo me voy a referir a una parte del segundo y al tercer párrafos de su artículo.
 
Del segundo párrafo: “Este nuevo sismo con que Payá reaparece en los titulares de algunos medios de prensa impone recordar la fecha del 24 de febrero de 1996 cuando él y otros disidentes que integraban el Grupo de los Siete ( o G7 como también ellos se autodenominaron ) …”
 
Le aclaro que Oswaldo Payá nunca fue parte del Grupo de los Siete o Grupo de Apoyo de Concilio Cubano. Pero a partir de esa desinformación, usted extrapola hasta culpar a Oswaldo Payá de ser co-responsable del fracaso de CC, otra difamación.  Los miembros del Grupo de los Siete fueron: Gustavo Arcos Bergnes, Félix Bonne Carcacés, René Gómez Manzano, Vladimiro Roca Antúnez, Marta Beatriz Roque Cabello, Elizardo Sánchez Santa Cruz y Jesús Yánez Pelletier.
 
http://uscis.gov/graphics/service/asylum/ric/documentation/CUB%200002.htm
http://web.amnesty.org/library/index/engamr250141996?open&of=eng-cub
 
La única referencia que he encontrado, además de la de usted, que menciona a Oswaldo Payá como parte del Grupo de los Siete es la siguiente:
 
“¿Por que se debilita Concilio Cubano?”

Se empezaron a robar el dinero; hubo conflictos de intereses. Por eso aparece el llamado Grupo de los Siete, que se armó el 10 de febrero de 1996 en una reunión clandestina en Diez de Octubre. Todos los que nos quedamos fuera empezamos a protestar. ¿Quién había elegido a Oswaldo Payá, a Marta Beatriz Roque, Gustavo Arcos Bergnes, Félix Bonne Carcacés Elizardo Sánchez, René Gómez Manzano y Jesús Yánez Pelletier? En realidad eran los siete más poderosos, los de mejores vínculos con Miami y la SINA en esos momentos. Las “vacas sagradas”. Eso creó problemas en las comisiones, porque nadie aceptaba que sin haber sido elegidos, fueran los que representaran a Concilio Cubano.”

(Tomado del libro Los Disidentes de Rosa Mirian Elizalde y Luis Báez, Editora política 2003, capítulo A mi Solo me Daba Ordenes la SINA, Odilia Collazo Valdés, página 191)
 
En el tercer párrafo de su artículo usted escribe: “¿Como calificar esa actuación de Payá y demás integrantes del G7? Ellos aseguran que hicieron lo correcto. Algunos consideran que fue cobardía. Otros hablan de eventual colaboración con el G2. De momento me limito a opinar que ellos son los principales causantes del fracaso de Concilio Cubano. Lo demás se sabrá en su momento”
 
El día 17 de febrero de 2005 (diez meses antes del artículo Payá exige a otros…) aparece su nombre, el segundo en la lista, en la DECLARACION DE APOYO A LA ASAMBLEA PARA PROMOVER LA SOCIEDAD CIVIL EN CUBA DE CONCILIO CUBANO EN EL DESTIERRO, en cuyo sexto párrafo se expresa:
 
“Queridos hermanos, los felicitamos por repetirse como líderes en el décimo aniversario del Concilio Cubano donde por primera vez en la historia nacional la incipiente sociedad civil cubana se levantó, organizó y reunió para exigir al régimen de Cuba el disfrute de los derechos naturales. La historia de Cuba nunca olvidará el significativo papel de ustedes en el Concilio Cubano, evento que entre octubre de 1995 y febreo de 1996 fue suscrito por todas las entidades de la sociedad civil en ese momento y el cual protagonizó un programa de desobediencia civil que el régimen comunista sólo pudo contener asesinando a Carlos Alberto Costa, Armando Alejandre, Mario de la Peña y Pablo Morales cuando derribó dos aviones con sus tripulaciones de Hemanos al Rescate, arrestando a cientos de activistas, encarcelando a media docena de ellos y manipulando al sector disidente de esa sociedad civil contra los opositores.”
 
http://www.asambleasociedadcivilcuba.info/Declaraciones/Concilio.htm
 
En esta declaración de los miembros de Concilio Cubano en el destierro, actores y testigos de los fatídicos acontecimientos de febrero de 1996, se mencionan los hechos históricos que contribuyeron al “fracaso” (como usted lo califica en su artículo) de Concilio Cubano: la voladura de las avionetas de Hermanos al Rescate por parte del régimen castrista, el arresto de cientos de activistas y encarcelamiento de media docena de ellos y la manipulación del sector disidente contra los opositores. También se reconoce el “significativo papel” y el liderazgo en Concilio Cubano, de quienes fueron miembros del G7, entre ellos Marta Beatriz Roque Cabello, René Gómez Manzano (en prisión) y Félix Bonne Carcacés hoy miembros del ejecutivo de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba.
 
Con esto señalo la contradicción entre lo que usted dice en su artúculo del 13 de diciembre de 2005 y la declaración de apoyo a la Asamblea de un numeroso grupo de miembros de Concilio Cubano en el destierro, entre ellos usted.
 
Los hechos históricos, tal y como aparecen en documentos de la época, apuntan hacia la declaración de Concilio Cubano, es decir, a la responsabilidad del régimen castrista por el “fracaso” de CC y no a los integrantes del G7, Gustavo Arcos Bergnes, Félix Bonne Carcacés, René Gómez Manzano, Vladimiro Roca Antúnez, Marta Beatriz Roque Cabello, Elizardo Sánchez Santa Cruz y Jesús Yánez Pelletier. Como usted dice en su artículo “lo demás se sabrá en su momento”, pero eso,  pertenece al campo de la especulación y definitivamente al futuro. Hoy, lo que usted certifica en su artículo es una difamación.
 
Respetuosamente,
 
Josefina Vento
 

cc: Info@netforcuba.org
     Francisco de Armas, Representante de Oswaldo Paya en los Estados Unidos.
 


 

LA SOLIDARIDAD HUMANA NO ES PATRIMONIO DE NADIE

Por: Miriam Leiva

El Gobierno de Cuba priva a los damnificados de recibir la ayuda internacional. El Gobierno de Estados Unidos le ofreció ayuda, que fue rechazada. Los cubano-americanos desearían auxiliar a sus hermanos, pero las medidas norteamericanas impiden el envío de alimentos, artículos de higiene personal, medicinas y comida, y limita las remesas.

Una muestra del espíritu solidario, basado en las tradiciones de respeto a los derechos humanos y la promoción de la democracia, sería levantar las restricciones. Ese gesto pasaría a la historia de las relaciones entre los pueblos cubano y americano, y fomentaría el prestigio de Estados Unidos en Cuba. Privaría a las autoridades cubanas de la gran coartada para culpar a enemigos externos de todos los problemas existentes en el país.

Millones de cubanos están sumidos en una tragedia nacional excepcionalmente traumática desde el 7 de julio. El poderoso huracán Dennis embistió el Archipiélago de Oriente a Occidente, muy próximo a la costa hasta cruzar diagonalmente la Isla a partir de Cienfuegos, atravesando Villa Clara, Matanzas y La Habana, afortunadamente ésta con menor intensidad.

Incluso Pinar del Río, que salió indemne de la furia natural, ha carecido de electricidad y otros servicios básicos, para que no olvide que los ciclones anteriores se habían ensañado en esa bella y fructífera zona.

Cuántas miles de personas perdieron sus paupérrimos hogares y todos sus bienes, aún no se sabe. Hoy sólo podemos tener el consuelo del refrán: ¨Del mal, el menos¨. Pudo haber sido peor. Al parecer, únicamente hubo 11 fallecidos. Si hubiera pasado por la ciudad de La Habana, las afectaciones hubieran sido devastadoras para las vetustas edificaciones y, consiguientemente, para los más de 2 millones de personas concentradas en la capital.

Quienes menos hayan sufrido, no se han librado de la carencia de electricidad durante varios días, y su restitución por 4 ó 5 horas diarias. No ha habido gas para cocinar ni agua. Todos los escasos alimentos guardados en los maltrechos refrigeradores, se echaron a perder. Duele saber que tuvieron que ser desechados, a pesar de que se tenía hambre y que a algún niño o anciano no se podría alimentar.

¿Por qué tanta destrucción en el país? Las casas son antiguas, sin haber podido ser reparadas durante años, gracias a la tosudez del Gobierno de no permitir a sus moradores que las repararan adecuadamente, ya que no vende los materiales necesarios, y es muy remiso a otorgar permisos para la reparación y la construcción. Los techos, para ¨ahorrar¨, se han convertido en pedazos de ¨tejas¨o cartones reforzados con cemento, muy endebles y que vuelan al primer soplo. Aún miles de personas no han recibido las ¨magníficas¨casas de bajo costo que las autoridades se comprometieron a otorgar, luego de catástrofes sucedidos años atrás.

 LA SOLIDARIDAD…2

Tampoco fue posible la más mínima preparación. No se vendieron velas, tablas u otros materiales de construcción para, al menos, asegurar algo. No ha sido posible alumbrarse porque ni velas se encontraban en las tiendas, No se podía escuchar noticias, ya que los radios son objetos ¨subversivos¨. Imposible cocinar, pues el alcohol y el keroseno constituyen líquidos insalubres y muy caros para adquirir por el Estado.

A la pobreza ya existente en este vergel, se suma ahora la miseria y el dolor sin esperanzas, traidos por la naturaleza. Peor aún, ya se habla de otro fenómeno atmosférico, que pudiera convertirse en ciclón dentro de pocos días, Esta será una temporada excepcionalmente fructífera en meteroros. ¿Qué espera, pues, a los cubanos de la Isla, digamos mejor, del Archipiélago?

El Gobierno se encapricha en no admitir la ayuda internacional urgente que podría hasta salvar vidas. Los hermanos residentes en el exterior sufren con nosotros, y su dolor se agudiza por la lejanía, y debido a las absurdas limitaciones impuestas para poder enviar la ayuda.

Según conocía las nefastas noticias sobre los estragos de Dennis, me angustiaba pensar que esos cubanos residentes en Estados Unidos, la comunidad mayor momentáneamente fuera de nuestro territorio, no puede auxiliar a sus familiares y amigos. Me sentí muy estimulada al leer el objetivo y hermoso artículo ¨Retórica política y drama humano¨, de Pablo Alfonso, columnista de El Nuevo Herald, publicado el 10 de julio.

¡Hermanos, no es momento de atrincheramiento político a ambos lados del Estrecho de la Florida! El pueblo es uno, y no se merece exclusivismo. Si el Gobierno impuesto en Cuba nos niega el derecho a la solidaridad, pedimos a la Administración de Estados Unidos que se eleve, inspirada en las tradiciones de esa gran nación, y tienda sus manos al pueblo cubano.

Permitir que los cubano-americanos y americanos auxilien hoy, dejará huellas indelebles, demostrativas de gran generocidad y lucidez política. Indudablemente, este es un momento histórico crucial.

La Habana,12 de julio de 2005

Miriam Leiva

Periodista Independiente

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CUBANET ... CUBANEWS

March 25, 2002


 
My olive branch: Let's work toward Cuba's liberation
Ramon Saul Sanchez. Posted on Mon, Mar. 25, 2002 in The Miami Herald

I confess that I'm going through one of the most difficult tests of my struggle [on behalf of Cuba's freedom]. Although my conscience is at ease because I do what I do out of love for my people, my heart is in pain because of the brutal manner in which the truth is shamelessly adulterated.

I recently heard part of the radio show Round Table [WAQI-AM (710) Radio Mambí] and felt embarrassed. The viciousness with which Armando Pérez Roura and his co-host mercilessly insult me and others leaves no room for a hoped-for conciliation and forces me to lay down a challenge.

I've meditated long and hard about why we lost Cuba to a ruffian, why we exiles are mired in a sea of misunderstanding though we're the victims of a tyranny, and why we could lose the Cuba of the future if we don't discard the old attitudes and forge a new stance -- uniting Cubans of all generations -- for the salvation of Cuba.

As I hear statements that wound Cubans, I think of how easy it is to poison the souls of good people by distorting the truth, hurling insults and spewing hatred.

Like judges on a high dais, Pérez Roura and company implacably condemn the mote they see in someone else's eye, certain that people have overlooked the beams in their eyes. To them, everyone else is wicked. They utter no conciliatory words, nothing that isn't filled with verbal violence. Thus, José Basulto, of Brothers to the Rescue, is wicked and so am I -- because we think on our own, differently from them, and have taken steps not to fall into Fidel Castro's trap.

But the list of the wicked does not end with us. The Directorio Demo- crático Cubano and the Cuban American National Foundation are wicked; so is the Junta Patriótica and even Cuba's political prisoners. Oswaldo Payá and Elizardo Sánchez are wicked, and so are the other Cuban dissidents. Wicked are Carlos Alberto Montaner, the Catholic Church and the Mexican people. Spiritual leaders are wicked, and even the Varela Room at the Ermita de la Caridad is wicked.

For Pérez Roura and company, the search for the truth is no longer important, and democracy is a one-way street. They're not interested in persuading others, not as long as they have the power to defeat them. They censure coarsely if someone points out their inconsistencies. When someone deviates from their narrow vision, they destructively brand him ''traitor'' and start the machinery of slander that has ostracized so many people who might have benefited Cuba.

Others and I know this well, because for years we have been suffering this abuse in silence. An implacable campaign has been waged against us with the clear objective of executing us -- using a microphone as the weapon -- before the eyes of the people whom we dearly love.

Very well, Pérez Roura. Everyone's patience has a limit, and mine has run out. You have tightened the screw so hard that you have stripped the thread, despite my many efforts to dissuade you from your zealotry.

I challenge you to be consistent with your recriminations against us, with your demands for ''steadfastness'' and bellicosity. You have accused us of being ''pansies'' and ''softies.'' Well, let's you and I grab a rifle and board a boat for Cuba, and let's give an example to the world not only of leadership but also of consistency with our avowals. If you don't have a rifle, I'll buy you one. If you don't have a boat, use mine, the Democracia, whose southbound sailings you have so often mocked.

However, because my purpose is not to humiliate you but to appeal to your conscience, I instead offer you an olive branch: Out of love for Cuba and the respect we owe to the enslaved nation's children, let us commit ourselves to sit down at the table of brotherhood and send Cuba the message that will make it smile proudly, despite its tragedy -- the news that its children have grown out of their differences and found a formula to work toward its liberation.

Do you remember how often I knocked at your door to discuss the ill feelings that your attitudes produced? Yet you thought that my desire not to expose our wounds to our adversary was a sign of weakness on my part.

There are two ways for people to stand out: by destroying others, or by surpassing others' virtues. I urge you to abandon the first formula. You have talent to spare and a passion for Cuba. You can shine -- without plunging into darkness the other Cubans who fight for their homeland with dignity.

Cuba needs many arms as well as many hearts. Here are mine. Please tell Cuba whether, once again, it can count on yours.

Ramón Saúl Sánchez is president of Democracia Movement. His commentary is excerpted from his March 15 radio talk on WWFE-AM (670) La Poderosa

 

 

¿Por qué los Estados Unidos ofrecen sólo 50 MIL

 y no DOS MILLONES o 100 MILLONES?

 

Por Reynaldo Ruiz

 

Como tantas veces hoy me encontré con Mandy temprano en la mañana frente al mostrador de la cafetería cubana en Hialeah.

Ya es costumbre, él llegó primero y  le tocó pagarme el café. 

Siempre hablamos de las cosas de Cuba le dije:

 

---¿Viste que “tu pariente” dice que no quiere ayuda de nadie.... ni de los Estados Unidos ni de la Unión Europea?

 

Con esa energía que siempre le caracteriza me respondió

 

---Tu sabes que a él no le importa ( &%^^#& ) que la gente esté desesperada porque el ciclón les haya destruido o dañado las casas, a él no le importa nada el pueblo... que es el que está sufriendo las consecuencias del huracán, las calles llenas de escombros y árboles caídos, miles y miles de gente que no tienen comida, que no tienen agua y tampoco electricidad ni forma de conseguir una simple vela para alumbrarse, que están aislados totalmente del mundo porque no tienen ni tan siquiera un radiecito de baterías para saber lo que está pasando.

 

--- Pero también hay una cosa cierta –le dije-  : ¿A ti no te parece ridículo que el gobierno de los Estados Unidos haya ofrecido 50 MIL dólares?.... ¿Por qué los Estados Unidos ofrecen sólo 50 MIL y no DOS MILLONES ó 100 MILLONES? ¿Qué se puede hacer con 50 MIL dólares?...¿Tu crees que 50 MIL dólares son una ayuda real para millones de damnificados?...

 

Mandy me miró de esa forma extraña que parecía significar: “Solo te perdono tu ignorancia porque eres mi hermano”, entonces comenzó a explicarme:

 

--- El Congreso de los Estados Unidos tiene un fondo especial para ayuda inmediata a situaciones de desastre. Sin otro requisito que la ocurrencia de una catástrofe el Congreso puede entregar 50 MIL dólares que sería el primer paso para una ayuda posterior que puede llegar a ser de muchos millones.

 

--- Ahhh ¡ .... entonces esos $50 MIL dólares no serían en sí la “AYUDA” sino el “COMIENZO DE LA AYUDA” ...¿no?

 

--- Claro mi hermano, ese es el procedimiento, así se ha hecho siempre, desde las víctimas de Mitch en Centroamérica hasta las más recientes del tsunami en Indonesia.

Se entregan en la mano $50 MIL y se inician las gestiones para aumentar la ayuda hasta donde sea necesario y posible.

 

--- Pues mira que yo estaba equivocado, creí que se trataba solo de $50 MIL dólares...

 

--- ( y mi amigo, ya en un tono más reflexivo prosiguió): Claro está que si tu haces un donativo o entregas una ayuda ante una situación de emergencia, tu querrás asegurarse de que cuanto salga generosamente de tu bolsillo será entregado realmente al destino para el cual lo has donado. En un caso como el que ha ocurrido en Cuba por el paso de Dennis, el segundo paso para merecer una ayuda de mayor envergadura sería permitir que organismos internacionales no gubernamentales participen en la evaluación de los daños, decidan las necesidades y supervisen la entrega para que la ayuda “no se quede por el camino” ni sea redireccionada con otros fines.

 

--- Ya lo veo todo clarito clarito (le dije) ... Castro no permite que la isla sea visitada por organismos internacionales y mucho menos que sean ellos quienes distribuyan la ayuda al pueblo. Para Castro toda la ayuda tiene que tener como destino “El estado cubano”  y después ellos (los de la élite del gobierno) son los que lo reparten.. . tu sabes cómo es eso...

 

--- Y si no se lo reparten lo venden...(le dije). Yo me acuerdo que estando estudiando en La Habana yo vi en las diplotiendas unas latas de alimentos que tenían puesto por debajo un cuñito que decía “donación de... no se quienes... al pueblo cubano”....

 

---¿Y tu las compraste?

 

---¿Qué diablos las iba a comprar si yo no tenía ni de donde sacar un dólar?

 

---¿Tu no tenías FE? ( y tuve que reirme porque me hizo recordar el chiste de Alvarez Guedez )


Terminamos de tomarnos el cafecito mañanero, ya estábamos en la puerta de su viejo van de trabajo.

 

---Te llamo luego...¡Que tengas un buen dia mi hermano!

 

 


 

A quienes luchamos por Cuba

 

Estimados todos:

 

Les saludo y pongo a su juicio el siguiente llamado.  Creo que debemos de examinar el enfoque actual de nuestra lucha por la libertad de Cuba.  ¿Andamos por el camino correcto, o estamos dejando a un lado alguna cuestión vital? 

 

Permítanme unas reflexiones. 

 

A menudo me preguntan: ¿Por qué los cubanos aguantan tanto? ¿Por qué no se rebelan? ¿Por qué no acaban de hacer algo por derrocar al gobierno dictatorial y totalitario de Fidel Castro? 

 

No hay respuesta sencilla o fácil a tales interrogantes.  Sin embargo, podemos asegurar que hay dos factores principales que frenan el actuar de los cubanos en esta dirección. 

 

El primero de ellos es el miedo.  Somos conscientes del precio que se paga en Cuba por oponerse abiertamente al gobierno.  Para nadie es secreto que Fidel Castro ha creado una maquinaria (muy bien engranada, por cierto) de control y represión, que ha puesto al pueblo cubano en jaque.  Muchos han dado el paso al frente, pero, infelizmente, han pagado, y están pagando, un precio muy alto por ello, al ser acosados, castigados, encarcelados y hasta privados de sus vidas.

 

El segundo factor es la falta de conciencia del pueblo cubano sobre cuáles son los derechos que le asisten sólo por pertenecer a la raza humana: sus derechos humanos; esos que nos pertenecen a todos por igual, sin distinción de nacionalidad, color de la piel, sexo, orientación sexual, credo o afiliación política; esos que son reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, cuya existencia muchos ignoran en Cuba y cuyo contenido no significa nada para las autoridades cubanas. 

 

El pueblo de Cuba necesita conocer sus derechos y convencerse de que el respeto a los mismos es una necesidad; que sin derechos no podrán seguir viviendo, o al menos no con dignidad y decoro.  El cubano de hoy no vive, sólo existe; tiene en su mente solamente las carencias en que están inmersos.  Necesitan escuchar estas verdades, necesitan ayuda.

 

Es importante que todos quienes luchamos desde fuera de Cuba por la libertad de nuestra patria lleguemos a comprender el papel vital de las necesidades en el actuar humano; en particular, porque si bien estamos haciendo mucho en esta lucha, estamos dejando a un lado una de las partes más importante en la misma:  hacer que el pueblo de Cuba logre ver el respeto a sus derechos humanos como una necesidad, no como un lujo o un extra.  Sólo eso les hará despertar y emprender, con energías propias, el camino hacia la libertad.  

 

Los psicólogos, estudiosos del funcionamiento de la mente humana, plantean que lo que impulsa al ser humano a actuar, en una dirección u otra, es el reconocimiento de que existe en él una necesidad insatisfecha.  Dichas «necesidades sentidas» son los motores impulsores del actuar del ser humano.

Son muchas los tipos de necesidades que experimentamos: biológicas (respirar, comer), psicológicas (amar, buscar compañía), sociales (trabajar, socializar), entre otras. 

 

Cuando surge en nosotros una necesidad, y somos conscientes de ella, hacemos todo lo posible por encontrar el camino que nos lleve a satisfacer la misma, a encontrar el «objeto de satisfacción de dicha necesidad».  Cuando sentimos sed, buscamos saciarla; cuando tenemos hambre, buscamos de comer; cuando necesitamos compañía, la procuramos. 

 

El camino hacia una meta comienza por el reconocimiento de que existe una necesidad insatisfecha.  Es esto lo que nos impulsa a actuar, a buscar la forma de satisfacerla.  Y es precisamente esto lo que, en mi opinión, no tenemos claro aún quienes desde fuera de Cuba luchamos por su libertad. 

 

Estamos enfocando nuestra lucha primordialmente desde un sólo ángulo: denunciar ante el mundo las atrocidades que el gobierno de Fidel Castro comete en Cuba.

 

No cabe dudas de que ésta es una labor necesaria y muy importante.  Sin embargo, pudiera verse (y de hecho, se ve, por muchos) como si estuviésemos pidiéndole al mundo que actúe, que haga algo; cuando en realidad la verdadera libertad de Cuba, la que va a perdurar, tiene que lograrse desde dentro de la Isla, impulsada por la conciencia de nuestros hermanos allí de que luchar por ella es una necesidad, es cuestión de principios. 

 

Y éste es el otro ángulo desde el que pienso debemos comenzar a enfocar nuestra lucha, sin abandonar las denuncias, por supuesto. 

 

Tenemos que hallar formas de hacer llegar a los cubanos en Cuba, poco a poco, como podamos, el conocimiento de cuáles son sus derechos como seres humanos, de qué es una verdadera democracia, de qué es el respeto a la libertad.  Sería algo así como llevar a cabo una campaña de alfabetización política desde fuera de Cuba.  El proyecto de las bibliotecas independientes ha marcado el inicio hacia este nuevo camino, pero no es suficiente.  Debemos comenzar a pensar en vías y maneras adicionales.

 

Sólo cuando el pueblo de Cuba tenga conciencia de que los derechos del hombre tienen que ser respetados o, al menos, que un sector amplio del pueblo así lo sienta, estarán los cubanos listos para emprender la lucha. 

 

Ese es el primer paso hacia la verdadera liberación de nuestra patria, y debemos ayudar a los cubanos en la Isla a darlo; de lo contrario, seguirán esperando que venga un Mesías a salvarles, seguirán confiados de que alguien algún día hará algo; cuando sólo ellos, al abrir los ojos ante estas realidades, pueden lograr iniciar la lucha pacífica hacia la libertad; una libertad conquistada por ellos mismos, no entregada a ellos en bandeja de plata—que muchas veces cuesta demasiado cara, demasiadas muertes, demasiada sangre.    

 

Sé que no es una tarea fácil, que tenemos que vencer muchísimas barreras de control de la maquinaria represiva del gobierno del Fidel Castro, que es necesario crear mecanismos viables; pero creo tenemos que buscar la manera de asegurar que esta parte de la lucha por la libertad de Cuba no siga quedando abandonada, o relegada a un segundo plano.  Hemos de crear en nuestros hermanos en Cuba la conciencia de que luchar por sus derechos ciudadanos y políticos es una necesidad, y el camino hacia la libertad de Cuba.

 

Dejo abierto el debate y ojalá entre todos podamos encontrar formas de apoyar en esto.

 

Quedo de todos, con saludos cordiales,

 

Julio Barrios

 


Atrapado en Cuba

 

Por: Julio Barrios

 

Como el hueso al cuerpo humano, y el eje a una rueda, y el ala a un pájaro, y el aire al ala, así es la libertad la esencia de la vida.”

 

Así definió José Martí ese derecho, que nos asiste a todos los seres humanos por igual, de poder decidir nuestros propios actos sin la intervención de voluntades ajenas.

 

La libertad, en todas sus manifestaciones, es uno de los tantos derechos de que el gobierno de Fidel Castro priva al pueblo cubano, de manera flagrante y desmedida. 

 

Casi medio siglo de limitaciones y prohibiciones en el ejercicio de sus libertades ha soportado el pueblo de Cuba.  Casi medio siglo de tener que obedecer, sin derecho a discutir o cuestionar, las órdenes irrefutables y hasta los más inusitados caprichos de Fidel Castro, quien gobierna en la Isla de manera totalitaria, dictatorial y autocrática desde su toma de poder en 1959. 

 

En Cuba, la aprobación del gobierno es necesaria para todo, inclusive a la hora de ejecutar acciones tan personales como viajar a la capital de la Isla y permanecer allí con un familiar por determinado tiempo. 

 

Cualquier cubano que desee o necesite salir del país en un viaje no oficial—es decir, no representando los intereses del gobierno—, tiene que solicitar autorización gubernamental para ello; algo que siempre comparo con tener que pedir permiso para uno salir de su propia casa. 

 

Sin embargo, solicitar tal Permiso de Salida en la manera establecida no garantiza que el mismo sea otorgado.  A muchos se les niega, por santa voluntad y decisión arbitraria del gobierno de Cuba. 

 

Cada solicitud es analizada de manera particular.  Quienes no tengan mucho que decir durante su estancia en el extranjero sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas en Cuba contra ellos o sus familiares tienen mayores probabilidades de que se les permita viajar.  Para quienes, como yo, tienen argumentos de este tipo que revelar al mundo, la historia es bien diferente. 

 

El gobierno hace y deshace en contra del pueblo, y se manifiesta todopoderoso y autoritario al respecto; si embargo, el que sus violaciones de los derechos humanos trasciendan las fronteras de la Isla les hace temblar las rodillas; y, para impedirlo, cometen atrocidades, incluso en casos que en cualquier otro lugar del planeta serían considerados como prioritarios.

 

En julio de 1989, me diagnosticaron portador del virus que causa el SIDA, y fui por ello, como muchos otros, encarcelado en un centro gubernamental que eufemísticamente llamaban “sanatorio” (en efecto, una cárcel).  Por decisión inapelable del gobierno tuve que permanecer allí cinco largos años.  Mis estudios de Medicina quedaron truncados en el momento del diagnóstico, sin que a nadie le importara los tres largos años de esfuerzos y sacrificios que había pasado, ni los buenos resultados que había obtenido. 

 

Recibir la atención médica que necesitaba, los medicamentos imprescindibles para mantener mi salud, siempre resultó un reto.  El motivo: mi oposición política al gobierno de Fidel Castro.  No pude jamás callar mi descontento, mi disensión contra aquel gobierno que injustamente y sin mi consentimiento me encarcelaba y truncaba toda mi vida, sólo por ser portador de un virus.

 

Tras terribles experiencias y largas horas de tortura psicológica, logré salir de aquella prisión en abril de 1994. 

 

Desde entonces pagué un precio mucho más alto por mi oposición contra el gobierno: me negaban constantemente análisis de laboratorio destinados a determinar el progreso de mi enfermedad; cada vez que pedía hacérmelos me decían que había escasez de reactivos y que tenía que esperar a que estos estuvieran disponibles.  Sin embargo, muchos otros portadores del virus sí tenían acceso a ellos, particularmente quienes toleraban y se callaban ante el trato que el gobierno les daba y hasta le apoyaban en “campañas de prevención” que tenían como único fin justificar la existencia de cárceles-hospitales para todo quien fuera diagnosticado portador del virus.  Me negaban, además, los medicamentos que necesitaba para mantener controlada mi enfermedad, los cuales también otros muchos recibían. 

 

Tuve la suerte de que varios amigos médicos estadounidenses me ayudaran, enviándome, con personas conocidas que viajaban a Cuba, los medicamentos antivirales que necesitaba para detener en gran medida la multiplicación del virus del SIDA en mi organismo y mantenerme así  saludable hasta que se descubrieran medicamentos más potentes o una cura definitiva. 

 

Sin embargo, en marzo de 2002 estos amigos dejaron de tener la posibilidad de seguirme ayudando.   

 

Viví todo un año de terror constante.  Una vez que el virus del SIDA ha destruido bastamente las defensas del cuerpo, el peligro de adquirir enfermedades mortales se incrementa de día en día.  Sin medicamentos, corría el peligro de enfermar y morir. 

 

Dormir se me hacía difícil, pensando en cómo encontrar una solución.  Sentía que sobre mí pendía una especie de espada de Damocles, que estaba a punto de caer,  atravesar mi cuerpo y acabar con mi existencia.

 

Comencé a pedir ayuda de todos quienes pensaba podían hacer algo. 

 

En marzo de 2003, me llegó la ayuda tan implorada.  Un grupo de amigos extranjeros contribuyeron con dinero y aseguraron los trámites pertinentes para que pudiera obtener una visa para viajar al Reino Unido de Gran Bretaña a salvar mi vida. 

 

En menos de 48 horas, la embajada británica en La Habana, considerando mi caso como una emergencia médica, me otorgó la visa. 

 

Al día siguiente presenté mi petición de Permiso de Salida al gobierno de Cuba.  

 

Al llegar por la mañana a la oficina de Inmigración y Extranjería de Guanabacoa, el Mayor Pablo, Jefe de la misma, tuvo un encuentro introductorio con los que allí estábamos, en el cual explicó los pormenores de los trámites que allí se realizan. 

 

Entre otras cosas, nos advirtió que quienes viajaban por motivos que no fueran precisamente visita tenían la obligación de declararlo o, en su defecto, enfrentar, una vez descubiertos, una sanción de como mínimo un año sin derecho a salir de la Isla. 

 

Conociendo la avidez del gobierno cubano por encontrar la mínima justificación para castigar, y basado en la experiencia con la embajada británica, que dio prioridad a mi caso, decidí hablar con el Mayor.  Al concluir la reunión, me dirigí a él y le expliqué que necesitaba viajar cuanto antes al Reino Unido para recibir tratamiento médico por ser enfermo del SIDA y no tener en Cuba los medicamentos que necesitaba; que llevaba ya más de un año sin tratamiento y mi salud se deterioraba cada día más; que me sentía débil y con fiebre y tos; y que, por tal motivo, necesitaba el Permiso de Salida de Cuba lo antes posible. 

 

No me dejó terminar.  Me miró fijamente y me dijo: «Espera un momento que voy a hacer una llamada telefónica; dame todos tus datos personales.» 

 

A su regreso dijo, con la mayor frialdad del mundo: «Lamento decirte que no puedes viajar.» 

 

Al preguntarle por qué, su respuesta fue escueta y terminante: «Porque no.» 

 

Sentí caer sobre mí todo el peso de la prepotencia dictatorial que gobierna en Cuba. Pero no quedé satisfecho con su respuesta e insistí en que se me diera una explicación. 

 

Tras mucho insistir, logré que me dijera un poco más: «Tu Permiso de Salida tiene que firmarlo el Ministro del Interior en persona.»  y se negó a darme más explicaciones; se dio la vuelta y se marchó a su oficina. 

 

Sentí mucho miedo, el más grande que había experimentado hasta entonces.  En mi mente, tenía mi problema de salud solucionado.  Viajaría al Reino Unido, recibiría la atención médica que necesitaba, me harían los análisis pertinentes y compraría mis medicamentos, para luego regresar a Cuba, con la promesa de mis amigos de hacer un viaje de este tipo cada año.  Pero aquella respuesta hacía añicos todos mis planes, los anulaba.   

 

Fui para mi casa, devastado, gritando a los cuatro vientos mi condena contra aquello que me hacían.  Muchos trataban de acallarme, argumentando que quizás eso que esta haciendo me buscaría más problemas, pero sólo recibían de mí las patadas que uno tira cuando la injusticia le ciega y algo o alguien se le interpone en el camino tratando de minimizarla. 

 

No pude comer ni dormir ese día por tanto disgusto.

 

Al día siguiente me personé en el Departamento de Atención a la Población, del Ministerio del Interior.  Allí recibí la misma respuesta, sin lograr que nadie me explicara por qué tal negativa.  Lo único que me dijo la militar que allí me atendió, tras buscar unos datos en su computadora, fue que yo debería saber por qué no se me permitía salir del país.

 

En aquel instante supuse que era el momento que tanto había esperado el gobierno para castigarme aún más por mi oposición abierta contra el régimen dictatorial de Fidel Castro. 

 

Seguí luchando.  Visité decenas de oficinas, discutí acaloradamente en muchas, pedí ayuda a todo quien creía podía hacer algo.  No logré nada. 

 

Me sentía cada vez más débil y enfermo.  Aquella tensión devastaba las defensas de mi cuerpo cada día más.  Sentía que la poca vida que me quedaba se me iba en cada viaje, en cada discusión. 

 

Mis amigos en el extranjeros se mantenían en contacto conmigo a través de correos electrónicos y por teléfono.  Al informarles de las negativas del gobierno de Cuba para dejarme salir, acordamos darles unos días, con la esperanza de que cambiaran de opinión. Si en un determinado lapso de tiempo no recibía el permiso para salir, acudiríamos a organizaciones internacionales a denunciar la violación de mis derechos humanos que el régimen de Castro cometía.  Querían dejarme morir por enfermedad. 

 

Al ver que habían transcurrido más de 30 días de espera y aún no tenía respuesta ni me otorgaban el Permiso de Salida, decidí informarle al Mayor Pablo que mis amigos y mi abogado en el Reino Unido acudirían a la Cruz Roja Internacional, a Amnistía Internacional y hasta al Papa, en busca de ayuda, pues aquello que estaban haciéndome era una violación de mis derechos humanos; que estaba enfermo, a punto de caer en un estado de salud delicado y hasta morir, que ellos no me daban los medicamentos que necesitaba ni la atención médica adecuada y, que encima de ello, cuando había resuelto los medios para viajar al extranjero a tratarme, ellos me lo impedían como si fueran mis dueños; que era mi vida la que estaba en juego y que la iba a salvar costárame cuanto me costara; que podía comprobar que había pedido a mis amigos y a mi abogado en el extranjero que ejecutaran nuestro plan; que si quería podía comprobar que no le mentía, que bien sabía él que en Cuba leían cada mensaje de correo electrónico que entrara o saliera y escuchaban cada conversación telefónica sostenida con el extranjero, y que por eso saberlo le sería muy fácil. 

 

Regresé a mi casa, satisfecho de haber dicho lo que dije, de haberme enfrentado, pero a la vez con mucho miedo de que por aquello que había dicho pudieran tomar más represalias contra mí. 

 

Cada patrulla que veía acercarse me asustaba; creía que vendrían a apresarme como habían acabado de hacer con 75 hermanos cuyo único delito había sido denunciar, como yo prometí hacerlo, las violaciones de los derechos humanos que el dictador Castro y sus secuaces cometen.

 

Al día siguiente, a las 8:28 de la mañana, recibí una llamada del Mayor Pablo diciéndome que si estaba completamente convencido de que podía viajar en el vuelo de esa misma noche para Londres, pasara a recoger mi pasaporte con el Permiso de Salida; pero sólo si estaba completamente convencido de que iba a salir en ese vuelo y que yo sabía bien lo que eso significaba.  Para mí el mensaje estaba bien claro: ¡Vete y no vuelvas, y si vuelves atente a las consecuencias!

 

Llegué a Londres el 10 de mayo, poco después del mediodía.  No podía creerlo.  No podía parar de llorar.  En el aeropuerto todos miraban como preguntándose qué cosa tan terrible podría haberme ocurrido para que estuviera llorando así, como un niño, sin consuelo.  Allí estaban mis amigos, consolándome.

 


 

Escrito para un análisis  de la sociedad civil cubana

 

Lic Idolidia Darias


A pesar de los sistemas, las épocas y las posmodernas maneras de mirar la vida existen procederes lógicos que la humanidad mantiene, respeta y  sigue, por eso, la sociedad  cubana después de cuatro décadas de desenfreno social  y  espiritual no puede recomponerse tan fácilmente. La degeneración alcanza totales llamativos para quienes en todas partes del mundo aún conservan el sentido del orden y de la continuidad lógica.
Cuba, en 1959  no estaba ajena a los avances del mundo y se insertaba como país en vías de prosperidad en esa naciente pujanza mundial sin embargo apareció el término Revolución que traspasó desde el mundo guerrillero el civil como bala de cañón.La masa humana aceptó la tropa de verdeolivo imponiendo el  Nuevo estilo: bordear los límites de la grosería, adentrarse en el campo del mal gusto, darle un  - Otro - sentido al término desenfado.
Aunque  familias enteras se escandalizaron y expresaron  desacuerdo,  rechazo, lo cierto fue que se impuso un proceder distinto y se estatalizó el accionar revolucionario, quien no entró en ese carril  sintió, vio, los   primeros  instrumentos de la Inquisición Castrista sobre sus hombros y en los linderos familiares y afectivos. Castro, el guerrero uniformado, eventual y etermente uniformado arengó a toda hora, prometió de todo (todo es un pronombre indefinido donde caben otras imaginaciones de lo bueno, lo malo, la muerte, la pobreza, la esclavitud, la desolación). Liberalizó  lo que por tradición social se debía reprimir, y la multitud  tomó a la nada como asidero espiritual para resolver el ahora, el ya…Así el  tumulto humano emprendió la marcha mirando el día de ayer,   recordando solo lo que pasó antier, conformándose con los dictados de la estatua humana quien desde el brillo de SUS estrellas  y condecoraciones  ‘Supremas’  habló con eco (el eco era el de la Boina Estrellada del otro comandante argentino   que fue a decir a Cuba lo del hombre Nuevo y lo de la moral  comunista.Hablar consonántico de comandantes posando para todas las lentes de cuanto fotógrafo llegó al Caribe a embarrarse del lodo verdeolivo de un país con mucho verde y ningún olivo.
Y aunque el  término moral no necesita adjetivos, a partir de ahí se habló, se habla de moral comunista (dígase moral y se entiende)  pero hicieron necesario el énfasis para que no se dudara que esa moral también era nueva  y  Otra, la del castrismo.
Los   que sí sabían qué era el comunismo tomaron los caminos aéreos, marítimos, para ponerse   cerca   al norte , y  hacer allí a golpes de empeños otra Cuba
Los conejos de indias (ingenuos muchos, inocentes otro tanto, comprometidos unos pocos, conscientes cualquier cantidad) quedaron en la  isla, para el experimento, claro esta. Los chivos expiatorios,  los que no sospecharon… quedaron.
La andanada ideológica se impuso.Creó el Asesino Mayor complejos totalitarios que por ser varios se diseminaron por su isla_SU ISLA_.De un lado los fusilamientos masivos  por estar en contra de ideas; por  proclamar la hombría y la hombradía; por ayudar a quienes  no se sumaron al Huno-Uno; por creer en lo divino;  por ser y por no ser;  por hacer y por no hacer;  por tener y no tener,  por aquello,  por esto. Del otro lado el miedo, el éxodo,  el exilio, los desgarramientos familiares por separaciones, los lutos de padres,  hermanos, esposas e hijos. En el centro la máscara para aparentar, la similación  para pasar, la pérdida  total de valores,  de conceptos.
Después…las becas. De un extremo de la isla para el otro,  de aquí  para allá y siempre lejos de la familia, de la influencia  de los patriarcas de la fe. Lejos de lo que pudiera ser modelo de pureza, de transparencia.Bien lejos para que, al no tener modelo heredado delante fuera más fácil imponerles, introducirles, sin dolor, el del Hombre Nuevo a ese que nacía en esos días o en los venideros.Nuevo.
Una avalancha de ideales impuestos tomó plazas sociales, estatales, familiares y militares.Hubo de todo: insilio, exilios, confusiones, contusiones, extradiciones, ejecuciones  y amputaciones de la verguenza,  del honor, de la dignidad.Hubo muertos (en vida  y en muerte).Otro idioma se instauró (no otra lengua que por demás es en  Cuba el español). El sentido de las palabras varió, el discurso más gestual  y fálico que oral alcanzó categoría de sello nacional. En pocos meses desapareció  el respeto, la consideración; faltó  el amor al prójimo y hasta el amor propio.
  Falló la continuidad histórica de una nación que venía con bien fundados conceptos de democracia e hidalguía desde décadas atrás
Desapareció el término usted como muestra de respeto.Pedir permiso se consideró  innecesario porque irrumpir era lo ideal para la joven generación que tenía en sus manos la  <responsabilidad de construir la sociedad nueva con un Hombre Nuevo que era sinónimo de liberado de cualquier formalidad o norma de comportamiento social>.
En cada espacio del Hombre Nuevo se instaló el Supremo.Vino el aborto,  el divorcio,  el alcohol como símbolo de libertad, de liberación, de desprejuiciamiento total. La bigamia, el adulterio, la promiscuidad. También se fueron del país los que no entendieron de doblegarse ante cualquier desorden que con aparente orden tomó sin armas las almas.Se gestó la falta de compromiso  cuidadano porque todo era del Estado  y el estado era un dueño que andaba por todas partes pero nadie lo veía; y no castigaba ni  sancionaba porque a fin de cuentas era dueño de Nada. En cada espacio del país se instauró una ‘onda nueva’Confiscaron los bienes personales y Todo era de todo el mundo, más razón aún para no reconocer a ningún dueño de carne y hueso.
Empezaron a llamarse empresas las compañías .La educación  y la  salud alcanzaron el adjetivo popular  y gratuita, aún cuando todas las naciones tienen la obligación con sus ciudadanos a la enseñanza,  a la salud y a otras gratuidades en Cuba a toda hora se le  enfatizó al pueblo que  cada uno de los poquitos que  les daban  se debía  a la  Revolución  buena y generosa que había triunfado. Y como ningún cubano conocía de las obligaciones que tienen los estados con sus habitantes empezaron a creer  ese discurso .
También en ese instante empezaron las decisiones y nominaciones  absurdas e ilógicas No se extrañó ni el más orate que  a un hospital lo dirigiera un ingeniero energético,ni que una escuela secundaria tuviera maestros con sexto grado escolar.Bastaba que ese enseñador (por consonacia  con professor) estuviera matriculado en cualquier curso emergente (no emergente porque sale del mar,ni de las aguas de ríos o lagunas del país,    incluso tampoco emergentes porque nacen, tienen origen  de otra cosa).No se sabía de donde salían los emergentes maestros.Tal vez de la mente diabólica del hombre que  pensó muy bien  cómo atrapar  mentes vacías o tiernas para adoctrinarlas con  sus postulados comunistas, o mejor dicho, tempranamente extremistas.
  Las ordenes no se hicieron esperar, impersonales pero órdenes al fin. ¡Hay que  hacer maestros! Las hornadas de maestros, emergentes,  se sucedieron. El Máximo Lider sugirió hacer maestros, muchos maestros, <maculados marxistamente maestros>. El pensamiento martiano _Ser cultos para ser libres _se convirtió en lema,  tema y  teorema de esa generacion.
Pero el pensamiento desplegaba un aire de ironía en el ambiente, solo que nadie se percató.Si en aquel momento se analizaba bien no era necesario ser libres porque ya él,  Máximo  Jefe,  Comandante de todos los ejércitos civiles cubanos,  había  <liberado al país>.
¿Quién  podía asegurar que ya en aquel instante se vaticinaba el futuro de una nación que a   45  años de la  llamada – revolución-   tiene que seguir luchando por ser libre.Y que tendrá que seguir buscando cómo ampliar los horizontes  humanísticos  porque mordaza tras mordaza ,  antiparras  sobre antiparras y reiteración del mismo discurso, así como superposición de cortinas de hierro alrededor de la información y el progreso volvió a quedarse masivamente atrás en la cultura y el progreso social  (no se incluye la élite castrista y sus elegidos).
Ahora el lema bien puede ser otro y de hecho ya está siendo spot televisivo y radial _Ser cultos es el único modo de ser libres.Triste ironía .
Una nación no puede ser libre cuando  el estado tiene confiscado hasta el derecho del hombre a disflrutar del plenilunio.Una nación no puede ser culta cuando su discurso nacional es la misma consigna que suena agónica como aullido de hiena herida. ¿Donde está la libertad ? __en la idea (serpiente) que se muerde la cola en el mismo tiempo y lugar.
. Es lamentable para quien haga un análisis  de la situación  actual de Cuba  ver cómo entre l959 y 2004 hay un hueco negro en la historia, en la cultura y en la sociedad  en general.La parálisis del país es total y facial: la misma pobreza y la misma cara del mismo gobernante diciendo Más de lo mismo; riéndose irónicamente de -Su nación-   destruida,  pétrea, estática y en el borde de la barranca. donde todos están detenidos como en un  maléfico bosque encantado, pero sin príncipes que los despierten con el beso Salvador.
Reitero la  ironía: ni libre, ni culta.
                                                       II
La nacion paralizada
Cuando la nación se remite al mismo discurso es porque está paralizada. La palabra es expresión de lo que abunda en el mundo íntimo, en la intelectualidad  del hombre,  en sus fundamentos, por eso, repetirle a ese individuo lo mismo año tras año produce en el hombre la vacuidad intelectual y espiritual y  comienza  a perder fundamentos en su fe, su espiritualidad queda libre para que se alojen en ella los fundamentalismos y hagan de ese espacio un terreno sin  cimientos.
Asi, sin soportes, sin otros asideros  que la ausencia de sentidos y significados comenzó a enfilarse el rumbo nacional por el empedrado camino que Castro llamó socialismo y al que le adicionó un partido único y comunista como muestra de <contundente ideología marxista leninista>. Él, en medio   de todo ese <florecer rojo>  que instauró, tuvo las repetidas ocurrencias de preguntar si iba bien y le respondían__Vas bien__. De nada hubiera valido decirle -vas mal- .No lo hubiera creído y mucho menos soportado.Todo lo que oliera a oposición a él inmediatamente era cercenado  y  desaparecido en el aire,  o  en  el mar. La falta de modestia  y humildad minó el alma de quien jamás ha aceptado una sugerencia,un revés,una crítica.
Se  creó a partir de esa actitud  intolerante  la escuela de los duros,  de los intocables y de los eternos comandantes que para siempre y hasta siempre en Cuba fueron, son y serán los ecos de la voz en off  que dice - ¡Ordeno y Mando!- y los que rigen los destinos  de  tantos  Conejos de indias.
Ellos comandantes del corifeo trágico están momificados en vida, eternamente manchados de carne malsana,  de verguenza y de lágrimas.Pero están., eunucos mentales, siguiendo cada designio o locura del Supremo Comandante, incapaces de levantar la voz, la mirada,  porque bañados en la misma laguna sangrienta del Dragón saben que no les queda otro camino que esperar su muerte   para poder librarse del  círculo vicioso donde cayeron cuando jóvenes por complacencia y por mezquindad;  y de donde no se pudieron safar por la incapacidad para darse  cuenta a tiempo que una retirada   el  en  momento preciso no es cobardía.
Nunca deberá creerse en la inteligencia de quien es incapaz de valorar cuándo debe apartarse del camino empedrado.
Cuarenta y cinco años después las sartas de militares castristas entrenados en los más sofisticados  aparatos represivos del mundo revientan en Cuba almas honradas.Y como heredaron la incapacidad intelectual para saber  que defienden una armazón sin estructuras racionales ahí están repitiendo la misma consigna  y  el mismo lema de adoración sin percatarse siquiera que ellos, los más jóvenes, quedarán por mucho tiempo en la memoria como los últimos torturadores y asesinos de una tiranía reconocida mundialmente como la que más seres humanos ha manipulado a usanza fundamentalista.                                                                           
      ¡ Hay que  hacer! Ay qué  hacer? ¡Ay!
Hay que hacer médicos,  hay que hacer ingenieros, hay  que ir a estudiar a la URSS, hay que ser internacionalistas, ay,  ay,  ay!  Comenzó  la pequeña isla a exportar ideas –IDEAS- y a aislarse del mundo, isla al fin castroaislada.                                                                                          _¡.Pobrecita,!_dijo  Castro_ .Con un vecino tan poderoso en el Norte .
  El idioma se  cargó, se infectó, de frases lemas y emblemas y el norte pasó a ser –revuelto,  brutal  y el enemigo más terrible del mundo.Castro,  (los  cubanos no lo sabían,   aún no lo saben   miles) vendió la imagen de una isla asediada, humillada y amenazada por los poderosos del Norte,  casi al mismo tiempo que los poderosos del Norte firmaban ,se comprometian a que bajo ningún concepto Cuba sería agredida por ellos.
  Y tantos cubanos creyendo a lo largo del tiempo que   viene el lobo y nos va a atacar; construyendo trincheras de piedras, cavando, cavando, con la vista fija  y la rodilla en tierra para,  si viene el lobo, defenderse.Creyendo,creyendo. Jamás pensando que el lobo no es el del Norte, sino el que está adentro atacando, devorando, matando, silenciando a golpe de disparos, de hambre, de mar y tiburones.A golpes de mujeres vendiendo su carne podrida por unos dólares o una visa ahora,  por pasear en un auto soviético años atrás,  por una estrella de capitán, mayor o general rebelde  y reverde   muchos años más atrás. Ironía. Eso no era prostitución era ser  modernos, desprejuiciados puesto que en Cuba desde el mismo año  1959  el Comandante dejó bien claro en todas las tribunas que había que parar y un cantante  del montón creó una canción que decía -llegó el comandante y mando a parar. Y paró?Tal vez fue ahí donde empezó la corrupción social del término socialismo cubano. 
  Miles de cubanos sin Jesucristo en su alma,  pero    con  Marx  , Engels  y Lenin en sus carpetas escolares comenzaron a hablar el idioma del sovietismo .Éramos hermanos no solamente de los soviéticos, sino también  de los alemanes, democráticos,  claro. Se racionalizó el café y a tomar té a cada hora del día (el té alivia de momento el hambre) Para hacerse un aborto solo se requirió de una donación de sangre,  y para cambiar de pareja  nada más un buen baño que eliminara la suciedad del cuerpo anterior.Eso no era prostituirse, ni venderle el alma al Diablo.Era estar a tono con lo nuevo, lo moderno(otra corrupción de socialismo).
  Cada joven se aprendió muy bien  la idea de la libertad__haz lo que desees_.Cualquier irrespeto social era posible .Menos irrespetar al  Maximo Líder, todo lo demás,  porque según   el lema o consigna del  ese momento  _ los jóvenes eran la arcilla fundamental de la revolución y por ahí se empezaba a crear el hombre nuevo.
De esos  hombres nuevos era papá precisamente PAPA.Y se perdió la patria potestad en Cuba desde el momento en que el otro Papá decidía qué hacer con los hijos de todos los  papás (no es cacofonía , es pura intención del léxico totalitario).
Lo mandó todo comandante-mente  papá. Lo ordenó todo. Lo dispuso todo. Ordenó hacer y pensar en rojo, extremistamente rojo.Y ordenó que  ! hay que resistir! .Muchos  resisten, todos resisten?
Y que otra cosa pueden hacer si no es resistir y decir ¡ay! ¡qué resistir!
  Fue muy significativo para los comunistas la aparición de carneses acreditativos de fidelidad al PCC.Pasado un tiempo  aparecieron asambleas de reafirmación revolucionaria, luego,  asambleas ejemplarizantes,  purificadoras.Hubo purgas castristas y más purgas, sanciones, carneses quitados, militantes sancionados, asambleas de rectificación de errores, no de horrores. Pero dos o tres años después de tan drástica limpieza hubo nuevamente crecimientos y más crecimientos en la membresía del PCC y de la UJC, y doble militancia. Se puso de moda ser de una de esas organizaciones.Y hasta viejas damas de la clase anterior a la comunista embullaron a sus damitas hijas a pertenecer.Se tomó la militancia como un evento social, el carnet era la aspiración superior.Era la moda .Era la máscara.

                        III
Los vaivenes del pulso nacional.
En cuarenta y cinco años las altas y las bajas, las idas y venidas de la militancia comunista  se han  sumado a los vaivenes del pulso   mundial .Una vez por allá,  por el norte alguien criticó al gobernante cubano Castro porque había pocos negros en el partido comunista y empezaron a aparecer negros ejemplares en todos los centros de trabajo, cortes de caña y  cuadras donde cederistas destacados por vigilar eran reconocidos como bravos guerreros de la chivatería y la deslealtad.
Luego por  otra región del este dijeron que el racismo en Cuba impedía a los negros integrar la nomeclatura del partido y del gobierno.En  el  mandato más próximo una buena cantidad de pieles  oscuras invadieron el teatro Carlos Marx  (sitio especialmente creado para eventos y reuniones).
También así, sucedió con las mujeres.La avalancha  fue primero de ellas, luego, de ellas negras..Después las blancas ( para si alguien puede explicar qué cosa es el racismo).
   Ya no podían  denunciar  a Castro de que no oía críticas ni sugerencias pues además empezó a abrazar negros dondequiera que llegaba y a pasearse con otros de ellos por cuanto lugar público le permitió su  escolta  presidencial.Y algunas señoras  compañeras ocuparon cargos políticos.
  Los menos afortunados con estos criterios excluyentes fueron los homosexuales. Ellos sí habían tenido que soportar por los siglos de los siglos (y  sin amén) de todo: (prisiones, expulsiones, degradaciones, violaciones. Algunos, no se sabe cómo, están en grandes ligas castristas, pero  de eso  nadie habla porque puede costar muy caro. Otros, los más están viviendo como pueden en una sociedad que aparenta asumirlos para evitar criterios externos y para por ahora evitarle una raya más al tigre
  Hubo odiseas para los creyentes.Los excluyeron aquellos mismos que bajaron de las montañas con cadenas y crucifijos. Las  UMAP  sirvieron de campo de concentración para cristianos, contrarrevolucionarios, hippies, amanerados, perversos, adversos y conversos... Algunos poetas y cantautores creyeron encontrar allí al son de sus guitarras un camino de identidad y se sumaron.A otros los sumaron.
  En todo el revuelo y maraña de una revolución= revolucionaria,  partidista, comunista y castrista se  fraguó la idea  de que  sólo hay un partido, un comandante, un mando único y hasta un asesino único y mayor, jefe de todo, de todos.Único Supremo, Señor de la mano extendida para que se la besen  los adoradores y aduladores.Único dedo levantado en todas las tribunas donde siempre dice su  discurso de Gran Dictador y se apropia del derecho de hablar en nombre del pueblo y pedir para el pueblo cualquiera de las siete plagas.Y para colmo lograr que lo aplaudan y  le pidan enardecidos más esclavitud,  más dependencia a él.
Quedó claro, bien claro que con un solo partido en todo el país no era necesario otro.Volvió, vuelve y volverá mientras viva el Máximo Líder a decidir por cada uno de nosotros.Y los que han tenido la ocurrencia de querer otro partido, otro líder, otra constitución, antes de soñarlo o decirlo han quedado: con las manos atadas,  tras las rejas, con la mordaza puesta.  
  Los jóvenes, hombres nuevos al fin,  creyeron en las  décadas anteriores al 2000 en la idea de un futuro mejor con ellos gobernándolo todo como  se los hizo creer el señor Papá.No percibieron la triste ironía en una nación donde siempre han gobernado los viejos que asaltaron el Cuartel Moncada, integraron la columnna rebelde desde oriente hasta occidente,  se instalaron en la Habana y le sirvieron de corito al Máximo- Supremo en cuanta sesión gansteril se le pudo ocurrir…
  En Cuba, reino del revés, el discurso del hombre Nuevo solo sirvió para adornar la palabrería guevariana, para adornar la contraportada de los carneses de militantes de la UJC y para los profesores de Historia que en sus clases hablaron, hablan y estarán hablando de las &#733;sublimes locuras&#733; de un tirano que le fastidió la vida  a toda una generación.
Y se refieren los profesores a las doctrinas de un médico que curaba enfermos a golpes de guerrillas y balas y sueños, que no conforme con esas malogradas utopías emprendió viaje a otras cordilleras sureñas,  que por ser tan altas propiciaban ambientes de ensueños , de nieblas…
  Y explican la teoría de los * médicos comandantes guerrilleros* como una corrupción del término salvar vidas. Los médicos, comandantes en Africa, en Suramérica, en el Escambray.Los médicos salvando vidas, curando enfermos, sanando almas, componiendo cuerpos.Los médicos disparando en una emboscada, dirigiendo una tropa, ordenando fusilar en el Escambray a quien se alzara en contra del Líder,  Máximo.Decomponiendo almas, con armas.
    Los médicos en una guerra dirigiendo una guerrilla.
    Los postulados  castristas exoneraron de toda culpa a los guerrilleros médicos.Ningún soldado cumple una orden si no la da un superior.Ningún matador dispara si no le dicen de disparar.Las decisiones  sobre la vida y la muerte en la guerra son de los jefes máximos.Si no son médicos son jefes,  si son médicos…y comandantes…le joden la vida a  cualquiera. ¿Que dice la ética médica?
  Ese doctor, estrellado en su boina de una sola estrella,  promovió la idea del Hombre Nuevo en Cuba.Pero el hombre Nuevo nació vacío, se alimentó  de todo lo que no mata el hambre  espiritual, por  eso, aun está vacío de lo que en realidad debe tener en su estómago espiritual un ser humano.
Ese hombre Nuevo cubano tuvo hijos (los hijitos nuevos) pero ya tienen    cuarenta, cincuenta años  y son viejos pues el desgaste por buscar un futuro de hombre Nuevo los convirtió en viejos antes de tiempo,  les acortó  la vida, la esperanza de vida, les cercenó el raciocinio. Ese hombre Nuevo en muchos caso ya esta teniendo  ¿nietecitos nuevos? La metáfora es vallejiana, son nietecitos muy viejos porque a fuerza de heredadas carencias desde el gen de la ideología nacieron con una pobre esperanza de vida y con ausencia de componentes fisicos y mentales básicos que le pasaran la cuenta al nietecito viejo si en Cuba no se deciden todos, abuelitos,  papaítos y jovencitos a romper con las cadenas  medievales de la Inquisición Castrista.
  La  reflexión existe a flor de piel para razonar que no basta con cruzar el mar o montar en el avión para desda Sahara, Australia, o EUA mandar todos los meses unos dólares a la Isla de la Maldición y así los familiars que quedaron en ella puedan resolver el alimento del día y vestirse  con  un trapo mejor (aunque  pasado de moda), cadenas doradas y de cualquier otra cursilería capaz de embotar el sentido.
   Se  trata ya de que las venas abiertas no sigan sangrando porque del  stress nadie escapa,  del conglomerado caótico que conforma la sociedad civil cubana nadie escapa, a pesar de unos dólares de más, de un buen equipo de video, de unas  joyas de algún quilate.Decir que aman a los que quedaron en la isla y no comprometerse con ellos es tambien  ser un poco ese hombre Nuevo que nunca aprendió a amar la patria, se fue,  y allá al Norte,  en Europa, o  en cualquier lugar del planeta  mira hacia el mapa una vez al año, luego pide un boleto de avión y por 21 días(el régimen no le da más ) visitar la isla donde con mucho miedo a que no le den otro permiso de entrada ni hablan con los disidentes, anticastristas que diariamente se juegan su libertad por la familia y la dignidad de todos los que  están a pesar de los pesares.
  No quieren, esos cubanos que viven en todas partes comprometerse ni comprometer a *su familia* que está ahí.Y resulta  que esa familia ya está comprometida,  pero con el tirano,  para poder recibirlo a él y a sus  dólares que manda y lleva quien dice vivir en libertad y va a Cuba a respirar las cadenas, encadenado por el miedo que se llevó cuando se fue de allí y del que por mierda y basura no se ha podido librar.
  El Hombre Nuevo del que habló el Doctor Estrellado está en todas partes, marcado con herrajes que solo Dios podrá ayudar a quitar.
A ellos no  les  ha bastado  vivir en democracia para, con miedo,  venir a Cuba a reirse del miedo,  muertos de miedo. Ese es el hombre Nuevo que esta en todas partes del mundo y que  cría hijitos y nietecitos nuevecitos de indiferencia, de desarraigo, de falta de compromiso, de miedo, y sin una gota de  autoestima . .
Los que viven en todas partes de esa manera saben que no se fueron de la patria porque los expulsó el tirano si no porque vieron en las alas de cualquier avión o en el motor de una lancha la posibilidad de ponerse allá lejos sin reflexionar siquiera cuanto vale la pertenencia  a algún lugar  y sin saber tampoco que si amargo es el exilio mucho más desgarrador  será el desexilio cuando  se hagan los resúmenes  después de Castro.
                                                       IV
Los enajenados.
Aquellos  que quedaron en Cuba: enajenados.
Cuando se crearon maestros, muchos maestros  y se explicó en las aulas que la enajenación  era un  fenómeno que se producía en los países capitalistas y bla, bla, bla, los alumnos casi no lo entendían, les resultaba vago el término. Actualmente ningún profesor pasa trabajo explicando los absurdos  de Kafka, menos, explicando qué es la enajenación. Incluso,  enseguida  dicen entender el alcoholismo del vecino, del padre o de la madre,  pueden entender la  violencia  de sus amigos en la calle, los caminos de la prima jinetera, de la hermana drogadicta. Y  lo que es peor también dicen no entender al professor que en el turno de clases dedicado a TRD (tiempo de debate y reflexión) les dice,  les dice y le vuelve a decir que en Cuba no hay pérdida de valores, ni hay una juventud perdida y mucho, muchísimo menos  más de  una generación perdida.Sí les dice que en Cuba hay un Comandante en Jefe que les va a dar de todo (indefinido es todo en cualquier análisis gramatical  y lógico).
  Los alumnos saben  porque viven en sociedad  y tienen capacidad para el raciocinio que todo es Nada (nada también es indefinido)
  En un discurso, el que habla y siempre dice lo mismo, abordó el tema Cuba potencia… Primero habló de la potencia médica y quiso inventar  lo del médico de la familia,  luego como pitcher   frustrado se viró hacia la base de la educación y tiró diciendo  que  tendría  su  feudo   un lugar cimero en la educación. La primera  condición que inventó para lo de cimero en la educación fue que había que rescatar valores, ya no marxistas, solo Valores.
Y otra vez los maestros   al  son de la Ma’ Teodora hablando de valores.A partir de ahí la televisión  cubana, la radio,  los periódicos,  y hasta un esquimal en Alaska habló de los valores que se rescatarían en  Cuba porque estaban perdidos.
Empezó el rescate de valores o mejor dicho del concepto de valores que lo preguntaban en todas  partes.Un pobre alumno se aprendió de memoria tal definición, sin embargo al dia siguiente violó de  tercero en la fila de compañeros a una joven de la beca donde estudian todos  juntos y donde se violan constantemente los derechos de los alumnos y donde también se violan las jovencitas que lejos de casa aprenden que fumar es un placer y que los valores valores son y que además se escribe con  v  y  no  con b.
(Para colmo un carro gris fuertemente custodiado recoge dólares en todos los lugares  que haya ventas con dólares y unos señores vestidos de gris tienen  un rótulo en  su ropa que dice –Valores- y custodian todo lo que tenga que ver con valores en el Banco Popular de Ahorros de Cuba.)
  En las escuelas no se cuida de esa manera la semántica del concepto, se  habla,  solo  se habla.
  Asi el caos, el desoden, la nueva Cuba que ya  es vieja y tiene a un  pueblo gastado de oir al mismo de siempre decirles bajo el sol fuerte, la lluvia  tenaz y el viento frío del norte  el discurso de la eternidad.Resisten  estoicamente las barrabasadas seniles.
  Ese pueblo, cansado y sin el más mínimo sentido de autoestima ya se sabe los bocadillos de cada  sesión  y muchos  le creen y le creen porque no conocen, porque no tienen la real información.
A pesar del ateísmo que los  resume como generación lastrada de la capacidad para creer, el pueblo cubano cree en su mayoría en el senil individuo  que  ha magnificado su demencia criminal a golpes de sangre,  disparos y traiciones y pide salvar la patria y habla de la necesidad de odiar al enemigo brutal que le quiere robar  la casa.
  Un hombre que llama a salvar lo que el mismo llevó a la  derrota y a la perdición.Una patria a la que él y su élite  le han  sacado hasta el último centavo para resguardalo en bancos  neutrales  y en compañías fantasmas que operan,  operan,  pero fantasmas al fin nadie   las ve, ni las oye.
Una patria a la que le entrenaron sus hijos para odiarse los unos a los otros. Para matarse en el Escambray los hermanos entre sí, los amigos .Para dividir las familias. Para vigilarse los vecinos.Para delatarse como si entregar al otro fuera deporte nacional.Para  vivir con cicatrices en el corazón y en el rostro por la  amargura y la falta de derechos,  de libertad, de Amor. Para estar en cualquier pais ajenos a lo que en realidad ocurre en su patria..
   Por  esa ausencia de Jesucristo en millones de cubanos   quedaron  los espacios de fe vacíos para que se alojara el Anticristo, Demonio, Furher Máximo,   Comandante en jefe y primer secretario de todos  y el unico partido, presidente de  la eterna asamblea del Poder Popular de Cuba (que solo se destaca por  ser la más  impopular y antidemocrática que se haya conocido jamás).
  La  Patria tiene un padre,  por suerte en Cuba el Padre de la  Patria es Carlos Manuel de Céspedes, ilustre patriota, hombre  ejemplar. La perfección de la ironía hubiera sido que a la  patria  se le   permitiera tener dos padres .Entonces en la isla tan pequeña se hubiera tenido que hablar de dos: papá el  bueno y papá el malo.Sobran los comentarios, el malo es Castro.Él sabe que ya ni en sueños  podrá  lograr esa condición porque a fuerza de inducir el odio entre hermanos, de consolidar el pensamiento único, pétreo, inamovible, solo ha logrado una patria sin ética, sin arraigo, sin sentido de pertenencia de sus habitantes; y donde millones de cubanos al ver sus esperanzas frustradas, sus ilusiones perdidas, sus más caros anhelos destrozados, se le da lo mismo que él quede como padre, tio o abuelo de cualquier pedazo de tierra,de patria.
Para  miles de cubanos  ya  patria es   una  palabra sin carga semántica. Él, comandante-mente, acostumbró a su pueblo a vivir con la mentira y con la máscara y ahora ese mismo pueblo esta ahí  e   hipócritamente le aplaude y hacen bulto en las marchas y reuniones  tumultuarias a las que él oblige pero , desde  luego, no lo hacen porque lo sienten sino porque le descuentan  el día de trabajo y esto les implica perder el derecho a una jaba de algún mendrugo al finalizar el mes (jaba-indigente compuesta por subproducto, subalimentos, y sub cualquier  objeto).En Cuba es tan importante y necesario   las vísceras de cualquier ave   como  un rollo de papel sanitario.
Así, con esos espectáculos, dantescos, se  pavonea  en en el solar isleño el descendiente de gallego que tiene tierras, herencias, lazos sanguíneos en  Iberia pero que a veces arremete contra ese bastión europeo donde se solazan los  familiares más allegados suyos, para desvirtuar a los que desde allí dan muestras de simpatía hacia la oposición que contra él  hay en la isla, a pesar de  su irrepetible tiranía.
  La Momia sabe que su sangre ya lo aplasta.La agonía de la Momia es merecida.El major consuelo que puede tener un asesino es la agonía.Un asesino merece la agonía.Un furher  merece años de vivir  en la zozobra, de angustia, de miedo, de soledad en su poder.Merece ver, oir, escuchar  los aullidos de los cerdos que le circundan.Y merece vivir con miedo, con mucho miedo todo el tiempo para que sepa cuanto sufre un hombre cuando vive con miedo, y cuanto se aniquila un ser humano cuando pasa  su vida devorado por el miedo.Un tirano merce, Dios  así lo quiere, sentir miedo, mucho miedo, enfermar de miedo.
La nación dormida, anestesiada,  estuvo, está, condenada al poco acceso a la informacion, a la verdad.Está obligada a no tener, a no saber, a no conocer. .
Desde el primer instante la doctrina de  &#733;fe castrista&#733;  fue la renuncia a  saber   y  a tener.Entre menos tenía un hombre mejor vivía, según Castro y su  Comandante Estrellado. Y así, todo el que tuvo la más mínima ración de fango, de tierra, de agua, de cielo, los perdió, mejor dicho se los quitó.El término de la colectividad aceptó el lema –todo es de todo el pueblo-, por  eso un comandante, un general  o cualquier dirigente de  estadios superiores  podía tener cuanto  quisiera  para la orgía desenfrenada.El cubano simple, común y corriente, el cubanito de a pie, y de a caballo,  no tenía que tener. Ni qué tener.
En Cuba ni los que ya peinan canas  y mucho menos los más  jóvenes recuerdan  cuando empezó la costumbre de no ambicionar nada más que lo que poquito a poco le fue dando el gran dictador por la eufemísticamente llamada - libreta de abastecimiento-.La lógica  de los tiempos castro-malsanos impuso entonces que los anhelos se   circunscribieran a la indigencia   espiritual y  a todos les pareció normal el mendrugo, la mitad de las cosas, las carencias reiteradas de  lo elemental para vivir. Fue así como empezó la época de sálvese quien pueda  como   actitud nacional. No se asegura después de 45 años si quien pudo , se salvó.
La sociedad se llenó del vacío existencial  que marcó a toda la generación   que en l980, vencida y gastada pese a la juventud comenzó a darse cuenta de que no se daban cuenta de nada, ni de lo esencial.Y que por mirar solo hacia donde le orientaban y ordenaban mirar no volvieron la vista atrás para saber qué era lo heredado por los abuelos,  por la razón   y  por  el orden lógico de la sociedad.Tampoco se percataron de qué era lo malogrado
.La Revolución Cubana (con mayúsculas se tiene que escribir por regla dictatorial y no gramatical –ortográfica) se fundamentó en la esterilidad ideológica. Castro-castró a todos del pensamiento lógico, coherente y democrático por eso nunca se supo en Cuba en qué momento exacto  empezó a usarse  la máscara.Tampoco  cuándo se decretó la parálisis.
Lo que sí supo y sabe muy bien la parte cubana que ha extendido el raciocinio más allá de lo que el totalitarismo permite es que no se puede vivir todo el tiempo con la máscara
. Ni con las deformaciones que asume el individuo al permanecer en la impiedad y en la falta de compromiso ciudadano.

Enero 2004-Manicaragua 

 

La Lic. Idolidia Darias escribio este articulo cuando aun residia en Cuba bajo el regimen de Fidel Castro y era miembro activo del Movimiento Democracia.  En el presente, Idilidia Darias reside en el destierro desde donde continua su lucha por su amada Cuba.

 


 

Miami, 30 de Julio del 2004.

       La batalla por el renacer de Cuba y del pueblo cubano demanda que seamos incansables, porque el dictador y sus secuaces no se han cansado en estos 45 años de desgobernar y destruír a nuestra  patria, por lo que nosotros tenemos que hacer gala de toda nuestra tenacidad y dedicación para enfrentarlo y no permitir que sus crímenes y atropellos sean cometidos impunemente, como el terrible hundimiento del remorcador “13 de marzo”, cuyo décimo aniversario commemoramos el pasado 13 de Julio, en el Estrecho de la Florida y los jardines de la Ermita de la Caridad.