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OPINIONES
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personas independientes.
Las opiniones expresadas en esta pagina no
representan, necesariamente, las opiniones o posiciones politicas del Movimiento
Democracia.
13 de enero 2006
Sr. Lázaro
González Valdés
En su
artículo titulado Payá exige a otros hacer lo que él no hace, publicado por NFC
con fecha 13 de diciembre 2005, usted manifiesta opiniones que no son mi
propósito rebatir. Pienso que cada cual tiene el derecho de elegir a sus
villanos y a sus héroes.
http://www.netfocubaenespanol.org/articles-SP/0078.htm
Mi propósito
es aclararle ciertos hechos históricos tal y como aparecen en documentos
públicos de la época , por esto sólo me voy a referir a una parte del segundo y
al tercer párrafos de su artículo.
Del segundo
párrafo: “Este nuevo sismo con que Payá reaparece en los titulares de algunos
medios de prensa impone recordar la fecha del 24 de febrero de 1996 cuando él y
otros disidentes que integraban el Grupo de los Siete ( o G7 como también ellos
se autodenominaron ) …”
Le aclaro que
Oswaldo Payá nunca fue parte del Grupo de los Siete o Grupo de Apoyo de Concilio
Cubano. Pero a partir de esa desinformación, usted extrapola hasta culpar a
Oswaldo Payá de ser co-responsable del fracaso de CC, otra difamación. Los
miembros del Grupo de los Siete fueron: Gustavo Arcos Bergnes, Félix Bonne
Carcacés, René Gómez Manzano, Vladimiro Roca Antúnez, Marta Beatriz Roque
Cabello, Elizardo Sánchez Santa Cruz y Jesús Yánez Pelletier.
http://uscis.gov/graphics/service/asylum/ric/documentation/CUB%200002.htm
http://web.amnesty.org/library/index/engamr250141996?open&of=eng-cub
La única
referencia que he encontrado, además de la de usted, que menciona a Oswaldo Payá
como parte del Grupo de los Siete es la siguiente:
“¿Por que se
debilita Concilio Cubano?”
Se empezaron
a robar el dinero; hubo conflictos de intereses. Por eso aparece el llamado
Grupo de los Siete, que se armó el 10 de febrero de 1996 en una reunión
clandestina en Diez de Octubre. Todos los que nos quedamos fuera empezamos a
protestar. ¿Quién había elegido a Oswaldo Payá, a Marta Beatriz Roque, Gustavo
Arcos Bergnes, Félix Bonne Carcacés Elizardo Sánchez, René Gómez Manzano y Jesús
Yánez Pelletier? En realidad eran los siete más poderosos, los de mejores
vínculos con Miami y la SINA en esos momentos. Las “vacas sagradas”. Eso creó
problemas en las comisiones, porque nadie aceptaba que sin haber sido elegidos,
fueran los que representaran a Concilio Cubano.”
(Tomado del
libro Los Disidentes de Rosa Mirian Elizalde y Luis Báez, Editora política 2003,
capítulo A mi Solo me Daba Ordenes la SINA, Odilia Collazo Valdés, página 191)
En el tercer
párrafo de su artículo usted escribe: “¿Como calificar esa actuación de Payá y
demás integrantes del G7? Ellos aseguran que hicieron lo correcto. Algunos
consideran que fue cobardía. Otros hablan de eventual colaboración con el G2. De
momento me limito a opinar que ellos son los principales causantes del fracaso
de Concilio Cubano. Lo demás se sabrá en su momento”
El día 17 de
febrero de 2005 (diez meses antes del artículo Payá exige a otros…) aparece su
nombre, el segundo en la lista, en la DECLARACION DE APOYO A LA ASAMBLEA PARA
PROMOVER LA SOCIEDAD CIVIL EN CUBA DE CONCILIO CUBANO EN EL DESTIERRO, en cuyo
sexto párrafo se expresa:
“Queridos
hermanos, los felicitamos por repetirse como líderes en el décimo aniversario
del Concilio Cubano donde por primera vez en la historia nacional la incipiente
sociedad civil cubana se levantó, organizó y reunió para exigir al régimen de
Cuba el disfrute de los derechos naturales. La historia de Cuba nunca olvidará
el significativo papel de ustedes en el Concilio Cubano, evento que entre
octubre de 1995 y febreo de 1996 fue suscrito por todas las entidades de la
sociedad civil en ese momento y el cual protagonizó un programa de desobediencia
civil que el régimen comunista sólo pudo contener asesinando a Carlos Alberto
Costa, Armando Alejandre, Mario de la Peña y Pablo Morales cuando derribó dos
aviones con sus tripulaciones de Hemanos al Rescate, arrestando a cientos de
activistas, encarcelando a media docena de ellos y manipulando al sector
disidente de esa sociedad civil contra los opositores.”
http://www.asambleasociedadcivilcuba.info/Declaraciones/Concilio.htm
En esta
declaración de los miembros de Concilio Cubano en el destierro, actores y
testigos de los fatídicos acontecimientos de febrero de 1996, se mencionan los
hechos históricos que contribuyeron al “fracaso” (como usted lo califica en su
artículo) de Concilio Cubano: la voladura de las avionetas de Hermanos al
Rescate por parte del régimen castrista, el arresto de cientos de activistas y
encarcelamiento de media docena de ellos y la manipulación del sector disidente
contra los opositores. También se reconoce el “significativo papel” y el
liderazgo en Concilio Cubano, de quienes fueron miembros del G7, entre ellos
Marta Beatriz Roque Cabello, René Gómez Manzano (en prisión) y Félix Bonne
Carcacés hoy miembros del ejecutivo de la Asamblea para Promover la Sociedad
Civil en Cuba.
Con esto
señalo la contradicción entre lo que usted dice en su artúculo del 13 de
diciembre de 2005 y la declaración de apoyo a la Asamblea de un numeroso grupo
de miembros de Concilio Cubano en el destierro, entre ellos usted.
Los hechos
históricos, tal y como aparecen en documentos de la época, apuntan hacia la
declaración de Concilio Cubano, es decir, a la responsabilidad del régimen
castrista por el “fracaso” de CC y no a los integrantes del G7, Gustavo Arcos
Bergnes, Félix Bonne Carcacés, René Gómez Manzano, Vladimiro Roca Antúnez, Marta
Beatriz Roque Cabello, Elizardo Sánchez Santa Cruz y Jesús Yánez Pelletier. Como
usted dice en su artículo “lo demás se sabrá en su momento”, pero eso,
pertenece al campo de la especulación y definitivamente al futuro. Hoy, lo que
usted certifica en su artículo es una difamación.
Respetuosamente,
Josefina
Vento
cc: Info@netforcuba.org
Francisco de Armas, Representante de Oswaldo Paya en los Estados Unidos.
LA SOLIDARIDAD HUMANA NO
ES PATRIMONIO DE NADIEPor: Miriam Leiva
El Gobierno de Cuba priva a los damnificados de recibir la ayuda
internacional. El Gobierno de Estados Unidos le ofreció ayuda, que fue
rechazada. Los cubano-americanos desearían auxiliar a sus hermanos, pero las
medidas norteamericanas impiden el envío de alimentos, artículos de higiene
personal, medicinas y comida, y limita las remesas.
Una muestra del espíritu solidario, basado en las tradiciones de respeto a
los derechos humanos y la promoción de la democracia, sería levantar las
restricciones. Ese gesto pasaría a la historia de las relaciones entre los
pueblos cubano y americano, y fomentaría el prestigio de Estados Unidos en
Cuba. Privaría a las autoridades cubanas de la gran coartada para culpar a
enemigos externos de todos los problemas existentes en el país.
Millones de cubanos están sumidos en una tragedia nacional excepcionalmente
traumática desde el 7 de julio. El poderoso huracán Dennis embistió el
Archipiélago de Oriente a Occidente, muy próximo a la costa hasta cruzar
diagonalmente la Isla a partir de Cienfuegos, atravesando Villa Clara,
Matanzas y La Habana, afortunadamente ésta con menor intensidad.
Incluso Pinar del Río, que salió indemne de la furia natural, ha carecido
de electricidad y otros servicios básicos, para que no olvide que los ciclones
anteriores se habían ensañado en esa bella y fructífera zona.
Cuántas miles de personas perdieron sus paupérrimos hogares y todos sus
bienes, aún no se sabe. Hoy sólo podemos tener el consuelo del refrán: ¨Del
mal, el menos¨. Pudo haber sido peor. Al parecer, únicamente hubo 11
fallecidos. Si hubiera pasado por la ciudad de La Habana, las afectaciones
hubieran sido devastadoras para las vetustas edificaciones y,
consiguientemente, para los más de 2 millones de personas concentradas en la
capital.
Quienes menos hayan sufrido, no se han librado de la carencia de
electricidad durante varios días, y su restitución por 4 ó 5 horas diarias. No
ha habido gas para cocinar ni agua. Todos los escasos alimentos guardados en
los maltrechos refrigeradores, se echaron a perder. Duele saber que tuvieron
que ser desechados, a pesar de que se tenía hambre y que a algún niño o
anciano no se podría alimentar.
¿Por qué tanta destrucción en el país? Las casas son antiguas, sin haber
podido ser reparadas durante años, gracias a la tosudez del Gobierno de no
permitir a sus moradores que las repararan adecuadamente, ya que no vende los
materiales necesarios, y es muy remiso a otorgar permisos para la reparación y
la construcción. Los techos, para ¨ahorrar¨, se han convertido en pedazos de ¨tejas¨o
cartones reforzados con cemento, muy endebles y que vuelan al primer soplo.
Aún miles de personas no han recibido las ¨magníficas¨casas de bajo costo que
las autoridades se comprometieron a otorgar, luego de catástrofes sucedidos
años atrás.
LA SOLIDARIDAD…2
Tampoco fue posible la más mínima preparación. No se vendieron velas,
tablas u otros materiales de construcción para, al menos, asegurar algo. No ha
sido posible alumbrarse porque ni velas se encontraban en las tiendas, No se
podía escuchar noticias, ya que los radios son objetos ¨subversivos¨.
Imposible cocinar, pues el alcohol y el keroseno constituyen líquidos
insalubres y muy caros para adquirir por el Estado.
A la pobreza ya existente en este vergel, se suma ahora la miseria y el
dolor sin esperanzas, traidos por la naturaleza. Peor aún, ya se habla de otro
fenómeno atmosférico, que pudiera convertirse en ciclón dentro de pocos días,
Esta será una temporada excepcionalmente fructífera en meteroros. ¿Qué espera,
pues, a los cubanos de la Isla, digamos mejor, del Archipiélago?
El Gobierno se encapricha en no admitir la ayuda internacional urgente que
podría hasta salvar vidas. Los hermanos residentes en el exterior sufren con
nosotros, y su dolor se agudiza por la lejanía, y debido a las absurdas
limitaciones impuestas para poder enviar la ayuda.
Según conocía las nefastas noticias sobre los estragos de Dennis, me
angustiaba pensar que esos cubanos residentes en Estados Unidos, la comunidad
mayor momentáneamente fuera de nuestro territorio, no puede auxiliar a sus
familiares y amigos. Me sentí muy estimulada al leer el objetivo y hermoso
artículo ¨Retórica política y drama humano¨, de Pablo Alfonso, columnista de
El Nuevo Herald, publicado el 10 de julio.
¡Hermanos, no es momento de atrincheramiento político a ambos lados del
Estrecho de la Florida! El pueblo es uno, y no se merece exclusivismo. Si el
Gobierno impuesto en Cuba nos niega el derecho a la solidaridad, pedimos a la
Administración de Estados Unidos que se eleve, inspirada en las tradiciones de
esa gran nación, y tienda sus manos al pueblo cubano.
Permitir que los cubano-americanos y americanos auxilien hoy, dejará
huellas indelebles, demostrativas de gran generocidad y lucidez política.
Indudablemente, este es un momento histórico crucial.
La Habana,12 de julio de 2005
Miriam Leiva
Periodista Independiente
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CUBANET
...
CUBANEWS |
March 25, 2002 |
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My
olive branch: Let's work toward Cuba's liberation |
| Ramon
Saul Sanchez. Posted on Mon, Mar. 25, 2002 in
The
Miami Herald I confess that I'm going through one of
the most difficult tests of my struggle [on behalf of Cuba's
freedom]. Although my conscience is at ease because I do what I do
out of love for my people, my heart is in pain because of the brutal
manner in which the truth is shamelessly adulterated.
I recently heard part of the radio show Round Table [WAQI-AM
(710) Radio Mambí] and felt embarrassed. The viciousness with which
Armando Pérez Roura and his co-host mercilessly insult me and others
leaves no room for a hoped-for conciliation and forces me to lay
down a challenge.
I've meditated long and hard about why we lost Cuba to a ruffian,
why we exiles are mired in a sea of misunderstanding though we're
the victims of a tyranny, and why we could lose the Cuba of the
future if we don't discard the old attitudes and forge a new stance
-- uniting Cubans of all generations -- for the salvation of Cuba.
As I hear statements that wound Cubans, I think of how easy it is
to poison the souls of good people by distorting the truth, hurling
insults and spewing hatred.
Like judges on a high dais, Pérez Roura and company implacably
condemn the mote they see in someone else's eye, certain that people
have overlooked the beams in their eyes. To them, everyone else is
wicked. They utter no conciliatory words, nothing that isn't filled
with verbal violence. Thus, José Basulto, of Brothers to the Rescue,
is wicked and so am I -- because we think on our own, differently
from them, and have taken steps not to fall into Fidel Castro's
trap.
But the list of the wicked does not end with us. The Directorio
Demo- crático Cubano and the Cuban American National Foundation are
wicked; so is the Junta Patriótica and even Cuba's political
prisoners. Oswaldo Payá and Elizardo Sánchez are wicked, and so are
the other Cuban dissidents. Wicked are Carlos Alberto Montaner, the
Catholic Church and the Mexican people. Spiritual leaders are
wicked, and even the Varela Room at the Ermita de la Caridad is
wicked.
For Pérez Roura and company, the search for the truth is no
longer important, and democracy is a one-way street. They're not
interested in persuading others, not as long as they have the power
to defeat them. They censure coarsely if someone points out their
inconsistencies. When someone deviates from their narrow vision,
they destructively brand him ''traitor'' and start the machinery of
slander that has ostracized so many people who might have benefited
Cuba.
Others and I know this well, because for years we have been
suffering this abuse in silence. An implacable campaign has been
waged against us with the clear objective of executing us -- using a
microphone as the weapon -- before the eyes of the people whom we
dearly love.
Very well, Pérez Roura. Everyone's patience has a limit, and mine
has run out. You have tightened the screw so hard that you have
stripped the thread, despite my many efforts to dissuade you from
your zealotry.
I challenge you to be consistent with your recriminations against
us, with your demands for ''steadfastness'' and bellicosity. You
have accused us of being ''pansies'' and ''softies.'' Well, let's
you and I grab a rifle and board a boat for Cuba, and let's give an
example to the world not only of leadership but also of consistency
with our avowals. If you don't have a rifle, I'll buy you one. If
you don't have a boat, use mine, the Democracia, whose southbound
sailings you have so often mocked.
However, because my purpose is not to humiliate you but to appeal
to your conscience, I instead offer you an olive branch: Out of love
for Cuba and the respect we owe to the enslaved nation's children,
let us commit ourselves to sit down at the table of brotherhood and
send Cuba the message that will make it smile proudly, despite its
tragedy -- the news that its children have grown out of their
differences and found a formula to work toward its liberation.
Do you remember how often I knocked at your door to discuss the
ill feelings that your attitudes produced? Yet you thought that my
desire not to expose our wounds to our adversary was a sign of
weakness on my part.
There are two ways for people to stand out: by destroying others,
or by surpassing others' virtues. I urge you to abandon the first
formula. You have talent to spare and a passion for Cuba. You can
shine -- without plunging into darkness the other Cubans who fight
for their homeland with dignity.
Cuba needs many arms as well as many hearts. Here are mine.
Please tell Cuba whether, once again, it can count on yours.
Ramón Saúl Sánchez is president of Democracia Movement. His
commentary is excerpted from his March 15 radio talk on WWFE-AM
(670) La Poderosa |
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¿Por qué los Estados
Unidos ofrecen sólo 50 MIL
y no DOS MILLONES o 100 MILLONES?
Por Reynaldo Ruiz
Como tantas veces
hoy me encontré con Mandy temprano en la mañana frente al mostrador de la
cafetería cubana en Hialeah.
Ya es costumbre,
él llegó primero y le tocó pagarme el café.
Siempre hablamos
de las cosas de Cuba le dije:
---¿Viste que “tu
pariente” dice que no quiere ayuda de nadie.... ni de los Estados Unidos ni de
la Unión Europea?
Con esa energía
que siempre le caracteriza me respondió
---Tu sabes que a
él no le importa ( &%^^#& ) que la gente esté desesperada porque el ciclón les
haya destruido o dañado las casas, a él no le importa nada el pueblo... que es
el que está sufriendo las consecuencias del huracán, las calles llenas de
escombros y árboles caídos, miles y miles de gente que no tienen comida, que
no tienen agua y tampoco electricidad ni forma de conseguir una simple vela
para alumbrarse, que están aislados totalmente del mundo porque no tienen ni
tan siquiera un radiecito de baterías para saber lo que está pasando.
--- Pero también
hay una cosa cierta –le dije- : ¿A ti no te parece ridículo que el gobierno
de los Estados Unidos haya ofrecido 50 MIL dólares?.... ¿Por qué los Estados
Unidos ofrecen sólo 50 MIL y no DOS MILLONES ó 100 MILLONES? ¿Qué se puede
hacer con 50 MIL dólares?...¿Tu crees que 50 MIL dólares son una ayuda real
para millones de damnificados?...
Mandy me miró de
esa forma extraña que parecía significar: “Solo te perdono tu ignorancia
porque eres mi hermano”, entonces comenzó a explicarme:
--- El Congreso
de los Estados Unidos tiene un fondo especial para ayuda inmediata a
situaciones de desastre. Sin otro requisito que la ocurrencia de una
catástrofe el Congreso puede entregar 50 MIL dólares que sería el primer paso
para una ayuda posterior que puede llegar a ser de muchos millones.
--- Ahhh ¡ ....
entonces esos $50 MIL dólares no serían en sí la “AYUDA” sino el “COMIENZO DE
LA AYUDA” ...¿no?
--- Claro mi
hermano, ese es el procedimiento, así se ha hecho siempre, desde las víctimas
de Mitch en Centroamérica hasta las más recientes del tsunami en Indonesia.
Se entregan en la
mano $50 MIL y se inician las gestiones para aumentar la ayuda hasta donde sea
necesario y posible.
--- Pues mira que
yo estaba equivocado, creí que se trataba solo de $50 MIL dólares...
--- ( y mi amigo,
ya en un tono más reflexivo prosiguió): Claro está que si tu haces un donativo
o entregas una ayuda ante una situación de emergencia, tu querrás asegurarse
de que cuanto salga generosamente de tu bolsillo será entregado realmente al
destino para el cual lo has donado. En un caso como el que ha ocurrido en Cuba
por el paso de Dennis, el segundo paso para merecer una ayuda de mayor
envergadura sería permitir que organismos internacionales no gubernamentales
participen en la evaluación de los daños, decidan las necesidades y supervisen
la entrega para que la ayuda “no se quede por el camino” ni sea redireccionada
con otros fines.
--- Ya lo veo
todo clarito clarito (le dije) ... Castro no permite que la isla sea visitada
por organismos internacionales y mucho menos que sean ellos quienes
distribuyan la ayuda al pueblo. Para Castro toda la ayuda tiene que tener como
destino “El estado cubano” y después ellos (los de la élite del gobierno) son
los que lo reparten.. . tu sabes cómo es eso...
--- Y si no se lo
reparten lo venden...(le dije). Yo me acuerdo que estando estudiando en La
Habana yo vi en las diplotiendas unas latas de alimentos que tenían puesto por
debajo un cuñito que decía “donación de... no se quienes... al pueblo
cubano”....
---¿Y tu las
compraste?
---¿Qué diablos
las iba a comprar si yo no tenía ni de donde sacar un dólar?
---¿Tu no tenías
FE? ( y tuve que reirme porque me hizo recordar el chiste de Alvarez Guedez )
Terminamos de tomarnos el cafecito mañanero, ya estábamos en la
puerta de su viejo van de trabajo.
---Te llamo
luego...¡Que tengas un buen dia mi hermano!
A quienes luchamos por Cuba
Estimados todos:
Les saludo y pongo a su juicio el
siguiente llamado. Creo que debemos de examinar el enfoque actual de nuestra
lucha por la libertad de Cuba. ¿Andamos por el camino correcto, o estamos
dejando a un lado alguna cuestión vital?
Permítanme unas reflexiones.
A menudo me preguntan: ¿Por qué los
cubanos aguantan tanto? ¿Por qué no se rebelan? ¿Por qué no acaban de hacer algo
por derrocar al gobierno dictatorial y totalitario de Fidel Castro?
No hay respuesta sencilla o fácil a tales
interrogantes. Sin embargo, podemos asegurar que hay dos factores principales
que frenan el actuar de los cubanos en esta dirección.
El primero de ellos es el miedo. Somos
conscientes del precio que se paga en Cuba por oponerse abiertamente al
gobierno. Para nadie es secreto que Fidel Castro ha creado una maquinaria (muy
bien engranada, por cierto) de control y represión, que ha puesto al pueblo
cubano en jaque. Muchos han dado el paso al frente, pero, infelizmente, han
pagado, y están pagando, un precio muy alto por ello, al ser acosados,
castigados, encarcelados y hasta privados de sus vidas.
El segundo factor es la falta de
conciencia del pueblo cubano sobre cuáles son los derechos que le asisten sólo
por pertenecer a la raza humana: sus derechos humanos; esos que nos pertenecen a
todos por igual, sin distinción de nacionalidad, color de la piel, sexo,
orientación sexual, credo o afiliación política; esos que son reconocidos en la
Declaración Universal de los Derechos del Hombre, cuya existencia muchos ignoran
en Cuba y cuyo contenido no significa nada para las autoridades cubanas.
El pueblo de Cuba necesita conocer sus
derechos y convencerse de que el respeto a los mismos es una necesidad; que sin
derechos no podrán seguir viviendo, o al menos no con dignidad y decoro. El
cubano de hoy no vive, sólo existe; tiene en su mente solamente las carencias en
que están inmersos. Necesitan escuchar estas verdades, necesitan ayuda.
Es importante que todos quienes luchamos
desde fuera de Cuba por la libertad de nuestra patria lleguemos a comprender el
papel vital de las necesidades en el actuar humano; en particular, porque si
bien estamos haciendo mucho en esta lucha, estamos dejando a un lado una de las
partes más importante en la misma: hacer que el pueblo de Cuba logre ver el
respeto a sus derechos humanos como una necesidad, no como un lujo o un extra.
Sólo eso les hará despertar y emprender, con energías propias, el camino hacia
la libertad.
Los psicólogos, estudiosos del
funcionamiento de la mente humana, plantean que lo que impulsa al ser humano a
actuar, en una dirección u otra, es el reconocimiento de que existe en él una
necesidad insatisfecha. Dichas «necesidades sentidas» son los motores
impulsores del actuar del ser humano.
Son muchas los tipos de necesidades que
experimentamos: biológicas (respirar, comer), psicológicas (amar, buscar
compañía), sociales (trabajar, socializar), entre otras.
Cuando surge en nosotros una necesidad, y
somos conscientes de ella, hacemos todo lo posible por encontrar el camino que
nos lleve a satisfacer la misma, a encontrar el «objeto de satisfacción de dicha
necesidad». Cuando sentimos sed, buscamos saciarla; cuando tenemos hambre,
buscamos de comer; cuando necesitamos compañía, la procuramos.
El camino hacia una meta comienza por el
reconocimiento de que existe una necesidad insatisfecha. Es esto lo que nos
impulsa a actuar, a buscar la forma de satisfacerla. Y es precisamente esto lo
que, en mi opinión, no tenemos claro aún quienes desde fuera de Cuba luchamos
por su libertad.
Estamos enfocando nuestra lucha
primordialmente desde un sólo ángulo: denunciar ante el mundo las atrocidades
que el gobierno de Fidel Castro comete en Cuba.
No cabe dudas de que ésta es una labor
necesaria y muy importante. Sin embargo, pudiera verse (y de hecho, se ve, por
muchos) como si estuviésemos pidiéndole al mundo que actúe, que haga algo;
cuando en realidad la verdadera libertad de Cuba, la que va a perdurar, tiene
que lograrse desde dentro de la Isla, impulsada por la conciencia de nuestros
hermanos allí de que luchar por ella es una necesidad, es cuestión de
principios.
Y éste es el otro ángulo desde el que
pienso debemos comenzar a enfocar nuestra lucha, sin abandonar las denuncias,
por supuesto.
Tenemos que hallar formas de hacer llegar
a los cubanos en Cuba, poco a poco, como podamos, el conocimiento de cuáles son
sus derechos como seres humanos, de qué es una verdadera democracia, de qué es
el respeto a la libertad. Sería algo así como llevar a cabo una campaña de
alfabetización política desde fuera de Cuba. El proyecto de las bibliotecas
independientes ha marcado el inicio hacia este nuevo camino, pero no es
suficiente. Debemos comenzar a pensar en vías y maneras adicionales.
Sólo cuando el pueblo de Cuba tenga
conciencia de que los derechos del hombre tienen que ser respetados o, al menos,
que un sector amplio del pueblo así lo sienta, estarán los cubanos listos para
emprender la lucha.
Ese es el primer paso hacia la verdadera
liberación de nuestra patria, y debemos ayudar a los cubanos en la Isla a darlo;
de lo contrario, seguirán esperando que venga un Mesías a salvarles, seguirán
confiados de que alguien algún día hará algo; cuando sólo ellos, al abrir los
ojos ante estas realidades, pueden lograr iniciar la lucha pacífica hacia la
libertad; una libertad conquistada por ellos mismos, no entregada a ellos en
bandeja de plata—que muchas veces cuesta demasiado cara, demasiadas muertes,
demasiada sangre.
Sé que no es una tarea fácil, que tenemos
que vencer muchísimas barreras de control de la maquinaria represiva del
gobierno del Fidel Castro, que es necesario crear mecanismos viables; pero creo
tenemos que buscar la manera de asegurar que esta parte de la lucha por la
libertad de Cuba no siga quedando abandonada, o relegada a un segundo plano.
Hemos de crear en nuestros hermanos en Cuba la conciencia de que luchar por sus
derechos ciudadanos y políticos es una necesidad, y el camino hacia la libertad
de Cuba.
Dejo abierto el debate y ojalá entre todos
podamos encontrar formas de apoyar en esto.
Quedo de todos, con saludos cordiales,
Julio Barrios
Atrapado en Cuba
Por: Julio Barrios
“Como el hueso al cuerpo humano, y el
eje a una rueda, y el ala a un pájaro, y el aire al ala, así es la libertad la
esencia de la vida.”
Así definió José Martí ese derecho, que
nos asiste a todos los seres humanos por igual, de poder decidir nuestros
propios actos sin la intervención de voluntades ajenas.
La libertad, en todas sus manifestaciones,
es uno de los tantos derechos de que el gobierno de Fidel Castro priva al pueblo
cubano, de manera flagrante y desmedida.
Casi medio siglo de limitaciones y
prohibiciones en el ejercicio de sus libertades ha soportado el pueblo de Cuba.
Casi medio siglo de tener que obedecer, sin derecho a discutir o cuestionar, las
órdenes irrefutables y hasta los más inusitados caprichos de Fidel Castro, quien
gobierna en la Isla de manera totalitaria, dictatorial y autocrática desde su
toma de poder en 1959.
En Cuba, la aprobación del gobierno es
necesaria para todo, inclusive a la hora de ejecutar acciones tan personales
como viajar a la capital de la Isla y permanecer allí con un familiar por
determinado tiempo.
Cualquier cubano que desee o necesite
salir del país en un viaje no oficial—es decir, no representando los intereses
del gobierno—, tiene que solicitar autorización gubernamental para ello; algo
que siempre comparo con tener que pedir permiso para uno salir de su propia
casa.
Sin embargo, solicitar tal Permiso de
Salida en la manera establecida no garantiza que el mismo sea otorgado. A
muchos se les niega, por santa voluntad y decisión arbitraria del gobierno de
Cuba.
Cada solicitud es analizada de manera
particular. Quienes no tengan mucho que decir durante su estancia en el
extranjero sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas en Cuba
contra ellos o sus familiares tienen mayores probabilidades de que se les
permita viajar. Para quienes, como yo, tienen argumentos de este tipo que
revelar al mundo, la historia es bien diferente.
El gobierno hace y deshace en contra del
pueblo, y se manifiesta todopoderoso y autoritario al respecto; si embargo, el
que sus violaciones de los derechos humanos trasciendan las fronteras de la Isla
les hace temblar las rodillas; y, para impedirlo, cometen atrocidades, incluso
en casos que en cualquier otro lugar del planeta serían considerados como
prioritarios.
En julio de 1989, me diagnosticaron
portador del virus que causa el SIDA, y fui por ello, como muchos otros,
encarcelado en un centro gubernamental que eufemísticamente llamaban “sanatorio”
(en efecto, una cárcel). Por decisión inapelable del gobierno tuve que
permanecer allí cinco largos años. Mis estudios de Medicina quedaron truncados
en el momento del diagnóstico, sin que a nadie le importara los tres largos años
de esfuerzos y sacrificios que había pasado, ni los buenos resultados que había
obtenido.
Recibir la atención médica que necesitaba,
los medicamentos imprescindibles para mantener mi salud, siempre resultó un
reto. El motivo: mi oposición política al gobierno de Fidel Castro. No pude
jamás callar mi descontento, mi disensión contra aquel gobierno que injustamente
y sin mi consentimiento me encarcelaba y truncaba toda mi vida, sólo por ser
portador de un virus.
Tras terribles experiencias y largas horas
de tortura psicológica, logré salir de aquella prisión en abril de 1994.
Desde entonces pagué un precio mucho más
alto por mi oposición contra el gobierno: me negaban constantemente análisis de
laboratorio destinados a determinar el progreso de mi enfermedad; cada vez que
pedía hacérmelos me decían que había escasez de reactivos y que tenía que
esperar a que estos estuvieran disponibles. Sin embargo, muchos otros
portadores del virus sí tenían acceso a ellos, particularmente quienes toleraban
y se callaban ante el trato que el gobierno les daba y hasta le apoyaban en
“campañas de prevención” que tenían como único fin justificar la existencia de
cárceles-hospitales para todo quien fuera diagnosticado portador del virus. Me
negaban, además, los medicamentos que necesitaba para mantener controlada mi
enfermedad, los cuales también otros muchos recibían.
Tuve la suerte de que varios amigos
médicos estadounidenses me ayudaran, enviándome, con personas conocidas que
viajaban a Cuba, los medicamentos antivirales que necesitaba para detener en
gran medida la multiplicación del virus del SIDA en mi organismo y mantenerme
así saludable hasta que se descubrieran medicamentos más potentes o una cura
definitiva.
Sin embargo, en marzo de 2002 estos amigos
dejaron de tener la posibilidad de seguirme ayudando.
Viví todo un año de terror constante. Una
vez que el virus del SIDA ha destruido bastamente las defensas del cuerpo, el
peligro de adquirir enfermedades mortales se incrementa de día en día. Sin
medicamentos, corría el peligro de enfermar y morir.
Dormir se me hacía difícil, pensando en
cómo encontrar una solución. Sentía que sobre mí pendía una especie de espada
de Damocles, que estaba a punto de caer, atravesar mi cuerpo y acabar con mi
existencia.
Comencé a pedir ayuda de todos quienes
pensaba podían hacer algo.
En marzo de 2003, me llegó la ayuda tan
implorada. Un grupo de amigos extranjeros contribuyeron con dinero y aseguraron
los trámites pertinentes para que pudiera obtener una visa para viajar al Reino
Unido de Gran Bretaña a salvar mi vida.
En menos de 48 horas, la embajada
británica en La Habana, considerando mi caso como una emergencia médica, me
otorgó la visa.
Al día siguiente presenté mi petición de
Permiso de Salida al gobierno de Cuba.
Al llegar por la mañana a la oficina de
Inmigración y Extranjería de Guanabacoa, el Mayor Pablo, Jefe de la misma, tuvo
un encuentro introductorio con los que allí estábamos, en el cual explicó los
pormenores de los trámites que allí se realizan.
Entre otras cosas, nos advirtió que
quienes viajaban por motivos que no fueran precisamente visita tenían la
obligación de declararlo o, en su defecto, enfrentar, una vez descubiertos, una
sanción de como mínimo un año sin derecho a salir de la Isla.
Conociendo la avidez del gobierno cubano
por encontrar la mínima justificación para castigar, y basado en la experiencia
con la embajada británica, que dio prioridad a mi caso, decidí hablar con el
Mayor. Al concluir la reunión, me dirigí a él y le expliqué que necesitaba
viajar cuanto antes al Reino Unido para recibir tratamiento médico por ser
enfermo del SIDA y no tener en Cuba los medicamentos que necesitaba; que llevaba
ya más de un año sin tratamiento y mi salud se deterioraba cada día más; que me
sentía débil y con fiebre y tos; y que, por tal motivo, necesitaba el Permiso de
Salida de Cuba lo antes posible.
No me dejó terminar. Me miró fijamente y
me dijo: «Espera un momento que voy a hacer una llamada telefónica; dame todos
tus datos personales.»
A su regreso dijo, con la mayor frialdad
del mundo: «Lamento decirte que no puedes viajar.»
Al preguntarle por qué, su respuesta fue
escueta y terminante: «Porque no.»
Sentí caer sobre mí todo el peso de la
prepotencia dictatorial que gobierna en Cuba. Pero no quedé satisfecho con su
respuesta e insistí en que se me diera una explicación.
Tras mucho insistir, logré que me dijera
un poco más: «Tu Permiso de Salida tiene que firmarlo el Ministro del Interior
en persona.» y se negó a darme más explicaciones; se dio la vuelta y se marchó
a su oficina.
Sentí mucho miedo, el más grande que había
experimentado hasta entonces. En mi mente, tenía mi problema de salud
solucionado. Viajaría al Reino Unido, recibiría la atención médica que
necesitaba, me harían los análisis pertinentes y compraría mis medicamentos,
para luego regresar a Cuba, con la promesa de mis amigos de hacer un viaje de
este tipo cada año. Pero aquella respuesta hacía añicos todos mis planes, los
anulaba.
Fui para mi casa, devastado, gritando a
los cuatro vientos mi condena contra aquello que me hacían. Muchos trataban de
acallarme, argumentando que quizás eso que esta haciendo me buscaría más
problemas, pero sólo recibían de mí las patadas que uno tira cuando la
injusticia le ciega y algo o alguien se le interpone en el camino tratando de
minimizarla.
No pude comer ni dormir ese día por tanto
disgusto.
Al día siguiente me personé en el
Departamento de Atención a la Población, del Ministerio del Interior. Allí
recibí la misma respuesta, sin lograr que nadie me explicara por qué tal
negativa. Lo único que me dijo la militar que allí me atendió, tras buscar unos
datos en su computadora, fue que yo debería saber por qué no se me permitía
salir del país.
En aquel instante supuse que era el
momento que tanto había esperado el gobierno para castigarme aún más por mi
oposición abierta contra el régimen dictatorial de Fidel Castro.
Seguí luchando. Visité decenas de
oficinas, discutí acaloradamente en muchas, pedí ayuda a todo quien creía podía
hacer algo. No logré nada.
Me sentía cada vez más débil y enfermo.
Aquella tensión devastaba las defensas de mi cuerpo cada día más. Sentía que la
poca vida que me quedaba se me iba en cada viaje, en cada discusión.
Mis amigos en el extranjeros se mantenían
en contacto conmigo a través de correos electrónicos y por teléfono. Al
informarles de las negativas del gobierno de Cuba para dejarme salir, acordamos
darles unos días, con la esperanza de que cambiaran de opinión. Si en un
determinado lapso de tiempo no recibía el permiso para salir, acudiríamos a
organizaciones internacionales a denunciar la violación de mis derechos humanos
que el régimen de Castro cometía. Querían dejarme morir por enfermedad.
Al ver que habían transcurrido más de 30
días de espera y aún no tenía respuesta ni me otorgaban el Permiso de Salida,
decidí informarle al Mayor Pablo que mis amigos y mi abogado en el Reino Unido
acudirían a la Cruz Roja Internacional, a Amnistía Internacional y hasta al
Papa, en busca de ayuda, pues aquello que estaban haciéndome era una violación
de mis derechos humanos; que estaba enfermo, a punto de caer en un estado de
salud delicado y hasta morir, que ellos no me daban los medicamentos que
necesitaba ni la atención médica adecuada y, que encima de ello, cuando había
resuelto los medios para viajar al extranjero a tratarme, ellos me lo impedían
como si fueran mis dueños; que era mi vida la que estaba en juego y que la iba a
salvar costárame cuanto me costara; que podía comprobar que había pedido a mis
amigos y a mi abogado en el extranjero que ejecutaran nuestro plan; que si
quería podía comprobar que no le mentía, que bien sabía él que en Cuba leían
cada mensaje de correo electrónico que entrara o saliera y escuchaban cada
conversación telefónica sostenida con el extranjero, y que por eso saberlo le
sería muy fácil.
Regresé a mi casa, satisfecho de haber
dicho lo que dije, de haberme enfrentado, pero a la vez con mucho miedo de que
por aquello que había dicho pudieran tomar más represalias contra mí.
Cada patrulla que veía acercarse me
asustaba; creía que vendrían a apresarme como habían acabado de hacer con 75
hermanos cuyo único delito había sido denunciar, como yo prometí hacerlo, las
violaciones de los derechos humanos que el dictador Castro y sus secuaces
cometen.
Al día siguiente, a las 8:28 de la mañana,
recibí una llamada del Mayor Pablo diciéndome que si estaba completamente
convencido de que podía viajar en el vuelo de esa misma noche para Londres,
pasara a recoger mi pasaporte con el Permiso de Salida; pero sólo si estaba
completamente convencido de que iba a salir en ese vuelo y que yo sabía bien lo
que eso significaba. Para mí el mensaje estaba bien claro: ¡Vete y no vuelvas,
y si vuelves atente a las consecuencias!
Llegué a
Londres el 10 de mayo, poco después del mediodía. No podía creerlo. No podía
parar de llorar. En el aeropuerto todos miraban como preguntándose qué cosa tan
terrible podría haberme ocurrido para que estuviera llorando así, como un niño,
sin consuelo. Allí estaban mis amigos, consolándome.
Escrito para un análisis de la sociedad civil cubana
Lic Idolidia Darias
A pesar de los sistemas, las épocas y las posmodernas maneras de mirar la vida
existen procederes lógicos que la humanidad mantiene, respeta y sigue, por eso,
la sociedad cubana después de cuatro décadas de desenfreno social y
espiritual no puede recomponerse tan fácilmente. La degeneración alcanza totales
llamativos para quienes en todas partes del mundo aún conservan el sentido del
orden y de la continuidad lógica.
Cuba, en 1959 no estaba ajena a los avances del mundo y se insertaba como país
en vías de prosperidad en esa naciente pujanza mundial sin embargo apareció el
término Revolución que traspasó desde el mundo guerrillero el civil como bala de
cañón.La masa humana aceptó la tropa de verdeolivo imponiendo el Nuevo estilo:
bordear los límites de la grosería, adentrarse en el campo del mal gusto, darle
un - Otro - sentido al término desenfado.
Aunque familias enteras se escandalizaron y expresaron desacuerdo, rechazo,
lo cierto fue que se impuso un proceder distinto y se estatalizó el accionar
revolucionario, quien no entró en ese carril sintió, vio, los primeros
instrumentos de la Inquisición Castrista sobre sus hombros y en los linderos
familiares y afectivos. Castro, el guerrero uniformado, eventual y etermente
uniformado arengó a toda hora, prometió de todo (todo es un pronombre indefinido
donde caben otras imaginaciones de lo bueno, lo malo, la muerte, la pobreza, la
esclavitud, la desolación). Liberalizó lo que por tradición social se debía
reprimir, y la multitud tomó a la nada como asidero espiritual para resolver el
ahora, el ya…Así el tumulto humano emprendió la marcha mirando el día de ayer,
recordando solo lo que pasó antier, conformándose con los dictados de la estatua
humana quien desde el brillo de SUS estrellas y condecoraciones ‘Supremas’
habló con eco (el eco era el de la Boina Estrellada del otro comandante
argentino que fue a decir a Cuba lo del hombre Nuevo y lo de la moral
comunista.Hablar consonántico de comandantes posando para todas las lentes de
cuanto fotógrafo llegó al Caribe a embarrarse del lodo verdeolivo de un país con
mucho verde y ningún olivo.
Y aunque el término moral no necesita adjetivos, a partir de ahí se habló, se
habla de moral comunista (dígase moral y se entiende) pero hicieron necesario
el énfasis para que no se dudara que esa moral también era nueva y Otra, la
del castrismo.
Los que sí sabían qué era el comunismo tomaron los caminos aéreos, marítimos,
para ponerse cerca al norte , y hacer allí a golpes de empeños otra Cuba
Los conejos de indias (ingenuos muchos, inocentes otro tanto, comprometidos unos
pocos, conscientes cualquier cantidad) quedaron en la isla, para el experimento,
claro esta. Los chivos expiatorios, los que no sospecharon… quedaron.
La andanada ideológica se impuso.Creó el Asesino Mayor complejos totalitarios
que por ser varios se diseminaron por su isla_SU ISLA_.De un lado los
fusilamientos masivos por estar en contra de ideas; por proclamar la hombría y
la hombradía; por ayudar a quienes no se sumaron al Huno-Uno; por creer en lo
divino; por ser y por no ser; por hacer y por no hacer; por tener y no tener,
por aquello, por esto. Del otro lado el miedo, el éxodo, el exilio, los
desgarramientos familiares por separaciones, los lutos de padres, hermanos,
esposas e hijos. En el centro la máscara para aparentar, la similación para
pasar, la pérdida total de valores, de conceptos.
Después…las becas. De un extremo de la isla para el otro, de aquí para allá y
siempre lejos de la familia, de la influencia de los patriarcas de la fe. Lejos
de lo que pudiera ser modelo de pureza, de transparencia.Bien lejos para que, al
no tener modelo heredado delante fuera más fácil imponerles, introducirles, sin
dolor, el del Hombre Nuevo a ese que nacía en esos días o en los venideros.Nuevo.
Una avalancha de ideales impuestos tomó plazas sociales, estatales, familiares y
militares.Hubo de todo: insilio, exilios, confusiones, contusiones,
extradiciones, ejecuciones y amputaciones de la verguenza, del honor, de la
dignidad.Hubo muertos (en vida y en muerte).Otro idioma se instauró (no otra
lengua que por demás es en Cuba el español). El sentido de las palabras varió,
el discurso más gestual y fálico que oral alcanzó categoría de sello nacional.
En pocos meses desapareció el respeto, la consideración; faltó el amor al
prójimo y hasta el amor propio.
Falló la continuidad histórica de una nación que venía con bien fundados
conceptos de democracia e hidalguía desde décadas atrás
Desapareció el término usted como muestra de respeto.Pedir permiso se consideró
innecesario porque irrumpir era lo ideal para la joven generación que tenía en
sus manos la <responsabilidad de construir la sociedad nueva con un Hombre
Nuevo que era sinónimo de liberado de cualquier formalidad o norma de
comportamiento social>.
En cada espacio del Hombre Nuevo se instaló el Supremo.Vino el aborto, el
divorcio, el alcohol como símbolo de libertad, de liberación, de
desprejuiciamiento total. La bigamia, el adulterio, la promiscuidad. También se
fueron del país los que no entendieron de doblegarse ante cualquier desorden que
con aparente orden tomó sin armas las almas.Se gestó la falta de compromiso
cuidadano porque todo era del Estado y el estado era un dueño que andaba por
todas partes pero nadie lo veía; y no castigaba ni sancionaba porque a fin de
cuentas era dueño de Nada. En cada espacio del país se instauró una ‘onda
nueva’Confiscaron los bienes personales y Todo era de todo el mundo, más razón
aún para no reconocer a ningún dueño de carne y hueso.
Empezaron a llamarse empresas las compañías .La educación y la salud
alcanzaron el adjetivo popular y gratuita, aún cuando todas las naciones tienen
la obligación con sus ciudadanos a la enseñanza, a la salud y a otras
gratuidades en Cuba a toda hora se le enfatizó al pueblo que cada uno de los
poquitos que les daban se debía a la Revolución buena y generosa que había
triunfado. Y como ningún cubano conocía de las obligaciones que tienen los
estados con sus habitantes empezaron a creer ese discurso .
También en ese instante empezaron las decisiones y nominaciones absurdas e
ilógicas No se extrañó ni el más orate que a un hospital lo dirigiera un
ingeniero energético,ni que una escuela secundaria tuviera maestros con sexto
grado escolar.Bastaba que ese enseñador (por consonacia con professor)
estuviera matriculado en cualquier curso emergente (no emergente porque sale del
mar,ni de las aguas de ríos o lagunas del país, incluso tampoco emergentes
porque nacen, tienen origen de otra cosa).No se sabía de donde salían los
emergentes maestros.Tal vez de la mente diabólica del hombre que pensó muy bien
cómo atrapar mentes vacías o tiernas para adoctrinarlas con sus postulados
comunistas, o mejor dicho, tempranamente extremistas.
Las ordenes no se hicieron esperar, impersonales pero órdenes al fin. ¡Hay que
hacer maestros! Las hornadas de maestros, emergentes, se sucedieron. El Máximo
Lider sugirió hacer maestros, muchos maestros, <maculados marxistamente
maestros>. El pensamiento martiano _Ser cultos para ser libres _se convirtió en
lema, tema y teorema de esa generacion.
Pero el pensamiento desplegaba un aire de ironía en el ambiente, solo que nadie
se percató.Si en aquel momento se analizaba bien no era necesario ser libres
porque ya él, Máximo Jefe, Comandante de todos los ejércitos civiles cubanos,
había <liberado al país>.
¿Quién podía asegurar que ya en aquel instante se vaticinaba el futuro de una
nación que a 45 años de la llamada – revolución- tiene que seguir luchando
por ser libre.Y que tendrá que seguir buscando cómo ampliar los horizontes
humanísticos porque mordaza tras mordaza , antiparras sobre antiparras y
reiteración del mismo discurso, así como superposición de cortinas de hierro
alrededor de la información y el progreso volvió a quedarse masivamente atrás en
la cultura y el progreso social (no se incluye la élite castrista y sus
elegidos).
Ahora el lema bien puede ser otro y de hecho ya está siendo spot televisivo y
radial _Ser cultos es el único modo de ser libres.Triste ironía .
Una nación no puede ser libre cuando el estado tiene confiscado hasta el
derecho del hombre a disflrutar del plenilunio.Una nación no puede ser culta
cuando su discurso nacional es la misma consigna que suena agónica como aullido
de hiena herida. ¿Donde está la libertad ? __en la idea (serpiente) que se
muerde la cola en el mismo tiempo y lugar.
. Es lamentable para quien haga un análisis de la situación actual de Cuba
ver cómo entre l959 y 2004 hay un hueco negro en la historia, en la cultura y en
la sociedad en general.La parálisis del país es total y facial: la misma
pobreza y la misma cara del mismo gobernante diciendo Más de lo mismo; riéndose
irónicamente de -Su nación- destruida, pétrea, estática y en el borde de la
barranca. donde todos están detenidos como en un maléfico bosque encantado,
pero sin príncipes que los despierten con el beso Salvador.
Reitero la ironía: ni libre, ni culta.
II
La nacion paralizada
Cuando la nación se remite al mismo discurso es porque está paralizada. La
palabra es expresión de lo que abunda en el mundo íntimo, en la intelectualidad
del hombre, en sus fundamentos, por eso, repetirle a ese individuo lo mismo año
tras año produce en el hombre la vacuidad intelectual y espiritual y comienza
a perder fundamentos en su fe, su espiritualidad queda libre para que se alojen
en ella los fundamentalismos y hagan de ese espacio un terreno sin cimientos.
Asi, sin soportes, sin otros asideros que la ausencia de sentidos y
significados comenzó a enfilarse el rumbo nacional por el empedrado camino que
Castro llamó socialismo y al que le adicionó un partido único y comunista como
muestra de <contundente ideología marxista leninista>. Él, en medio de todo
ese <florecer rojo> que instauró, tuvo las repetidas ocurrencias de preguntar
si iba bien y le respondían__Vas bien__. De nada hubiera valido decirle -vas
mal- .No lo hubiera creído y mucho menos soportado.Todo lo que oliera a
oposición a él inmediatamente era cercenado y desaparecido en el aire, o en
el mar. La falta de modestia y humildad minó el alma de quien jamás ha aceptado
una sugerencia,un revés,una crítica.
Se creó a partir de esa actitud intolerante la escuela de los duros, de los
intocables y de los eternos comandantes que para siempre y hasta siempre en Cuba
fueron, son y serán los ecos de la voz en off que dice - ¡Ordeno y Mando!- y
los que rigen los destinos de tantos Conejos de indias.
Ellos comandantes del corifeo trágico están momificados en vida, eternamente
manchados de carne malsana, de verguenza y de lágrimas.Pero están., eunucos
mentales, siguiendo cada designio o locura del Supremo Comandante, incapaces de
levantar la voz, la mirada, porque bañados en la misma laguna sangrienta del
Dragón saben que no les queda otro camino que esperar su muerte para poder
librarse del círculo vicioso donde cayeron cuando jóvenes por complacencia y
por mezquindad; y de donde no se pudieron safar por la incapacidad para darse
cuenta a tiempo que una retirada el en momento preciso no es cobardía.
Nunca deberá creerse en la inteligencia de quien es incapaz de valorar cuándo
debe apartarse del camino empedrado.
Cuarenta y cinco años después las sartas de militares castristas entrenados en
los más sofisticados aparatos represivos del mundo revientan en Cuba almas
honradas.Y como heredaron la incapacidad intelectual para saber que defienden
una armazón sin estructuras racionales ahí están repitiendo la misma consigna
y el mismo lema de adoración sin percatarse siquiera que ellos, los más jóvenes,
quedarán por mucho tiempo en la memoria como los últimos torturadores y asesinos
de una tiranía reconocida mundialmente como la que más seres humanos ha
manipulado a usanza fundamentalista.
¡ Hay que hacer! Ay qué hacer? ¡Ay!
Hay que hacer médicos, hay que hacer ingenieros, hay que ir a estudiar a la
URSS, hay que ser internacionalistas, ay, ay, ay! Comenzó la pequeña isla a
exportar ideas –IDEAS- y a aislarse del mundo, isla al fin castroaislada.
_¡.Pobrecita,!_dijo Castro_ .Con un vecino tan poderoso en el Norte .
El idioma se cargó, se infectó, de frases lemas y emblemas y el norte pasó a
ser –revuelto, brutal y el enemigo más terrible del mundo.Castro, (los
cubanos no lo sabían, aún no lo saben miles) vendió la imagen de una isla
asediada, humillada y amenazada por los poderosos del Norte, casi al mismo
tiempo que los poderosos del Norte firmaban ,se comprometian a que bajo ningún
concepto Cuba sería agredida por ellos.
Y tantos cubanos creyendo a lo largo del tiempo que viene el lobo y nos va a
atacar; construyendo trincheras de piedras, cavando, cavando, con la vista fija
y la rodilla en tierra para, si viene el lobo, defenderse.Creyendo,creyendo.
Jamás pensando que el lobo no es el del Norte, sino el que está adentro atacando,
devorando, matando, silenciando a golpe de disparos, de hambre, de mar y
tiburones.A golpes de mujeres vendiendo su carne podrida por unos dólares o una
visa ahora, por pasear en un auto soviético años atrás, por una estrella de
capitán, mayor o general rebelde y reverde muchos años más atrás. Ironía. Eso
no era prostitución era ser modernos, desprejuiciados puesto que en Cuba desde
el mismo año 1959 el Comandante dejó bien claro en todas las tribunas que
había que parar y un cantante del montón creó una canción que decía -llegó el
comandante y mando a parar. Y paró?Tal vez fue ahí donde empezó la corrupción
social del término socialismo cubano.
Miles de cubanos sin Jesucristo en su alma, pero con Marx , Engels y
Lenin en sus carpetas escolares comenzaron a hablar el idioma del sovietismo .Éramos
hermanos no solamente de los soviéticos, sino también de los alemanes,
democráticos, claro. Se racionalizó el café y a tomar té a cada hora del día
(el té alivia de momento el hambre) Para hacerse un aborto solo se requirió de
una donación de sangre, y para cambiar de pareja nada más un buen baño que
eliminara la suciedad del cuerpo anterior.Eso no era prostituirse, ni venderle
el alma al Diablo.Era estar a tono con lo nuevo, lo moderno(otra corrupción de
socialismo).
Cada joven se aprendió muy bien la idea de la libertad__haz lo que
desees_.Cualquier irrespeto social era posible .Menos irrespetar al Maximo
Líder, todo lo demás, porque según el lema o consigna del ese momento _ los
jóvenes eran la arcilla fundamental de la revolución y por ahí se empezaba a
crear el hombre nuevo.
De esos hombres nuevos era papá precisamente PAPA.Y se perdió la patria
potestad en Cuba desde el momento en que el otro Papá decidía qué hacer con los
hijos de todos los papás (no es cacofonía , es pura intención del léxico
totalitario).
Lo mandó todo comandante-mente papá. Lo ordenó todo. Lo dispuso todo. Ordenó
hacer y pensar en rojo, extremistamente rojo.Y ordenó que ! hay que resistir! .Muchos
resisten, todos resisten?
Y que otra cosa pueden hacer si no es resistir y decir ¡ay! ¡qué resistir!
Fue muy significativo para los comunistas la aparición de carneses
acreditativos de fidelidad al PCC.Pasado un tiempo aparecieron asambleas de
reafirmación revolucionaria, luego, asambleas ejemplarizantes,
purificadoras.Hubo purgas castristas y más purgas, sanciones, carneses quitados,
militantes sancionados, asambleas de rectificación de errores, no de horrores.
Pero dos o tres años después de tan drástica limpieza hubo nuevamente
crecimientos y más crecimientos en la membresía del PCC y de la UJC, y doble
militancia. Se puso de moda ser de una de esas organizaciones.Y hasta viejas
damas de la clase anterior a la comunista embullaron a sus damitas hijas a
pertenecer.Se tomó la militancia como un evento social, el carnet era la
aspiración superior.Era la moda .Era la máscara.
III
Los vaivenes del pulso nacional.
En cuarenta y cinco años las altas y las bajas, las idas y venidas de la
militancia comunista se han sumado a los vaivenes del pulso mundial .Una vez
por allá, por el norte alguien criticó al gobernante cubano Castro porque había
pocos negros en el partido comunista y empezaron a aparecer negros ejemplares en
todos los centros de trabajo, cortes de caña y cuadras donde cederistas
destacados por vigilar eran reconocidos como bravos guerreros de la chivatería y
la deslealtad.
Luego por otra región del este dijeron que el racismo en Cuba impedía a los
negros integrar la nomeclatura del partido y del gobierno.En el mandato más
próximo una buena cantidad de pieles oscuras invadieron el teatro Carlos Marx
(sitio especialmente creado para eventos y reuniones).
También así, sucedió con las mujeres.La avalancha fue primero de ellas, luego,
de ellas negras..Después las blancas ( para si alguien puede explicar qué cosa
es el racismo).
Ya no podían denunciar a Castro de que no oía críticas ni sugerencias pues
además empezó a abrazar negros dondequiera que llegaba y a pasearse con otros de
ellos por cuanto lugar público le permitió su escolta presidencial.Y algunas
señoras compañeras ocuparon cargos políticos.
Los menos afortunados con estos criterios excluyentes fueron los homosexuales.
Ellos sí habían tenido que soportar por los siglos de los siglos (y sin amén)
de todo: (prisiones, expulsiones, degradaciones, violaciones. Algunos, no se
sabe cómo, están en grandes ligas castristas, pero de eso nadie habla porque
puede costar muy caro. Otros, los más están viviendo como pueden en una sociedad
que aparenta asumirlos para evitar criterios externos y para por ahora evitarle
una raya más al tigre
Hubo odiseas para los creyentes.Los excluyeron aquellos mismos que bajaron de
las montañas con cadenas y crucifijos. Las UMAP sirvieron de campo de
concentración para cristianos, contrarrevolucionarios, hippies, amanerados,
perversos, adversos y conversos... Algunos poetas y cantautores creyeron
encontrar allí al son de sus guitarras un camino de identidad y se sumaron.A
otros los sumaron.
En todo el revuelo y maraña de una revolución= revolucionaria, partidista,
comunista y castrista se fraguó la idea de que sólo hay un partido, un
comandante, un mando único y hasta un asesino único y mayor, jefe de todo, de
todos.Único Supremo, Señor de la mano extendida para que se la besen los
adoradores y aduladores.Único dedo levantado en todas las tribunas donde siempre
dice su discurso de Gran Dictador y se apropia del derecho de hablar en nombre
del pueblo y pedir para el pueblo cualquiera de las siete plagas.Y para colmo
lograr que lo aplaudan y le pidan enardecidos más esclavitud, más dependencia
a él.
Quedó claro, bien claro que con un solo partido en todo el país no era necesario
otro.Volvió, vuelve y volverá mientras viva el Máximo Líder a decidir por cada
uno de nosotros.Y los que han tenido la ocurrencia de querer otro partido, otro
líder, otra constitución, antes de soñarlo o decirlo han quedado: con las manos
atadas, tras las rejas, con la mordaza puesta.
Los jóvenes, hombres nuevos al fin, creyeron en las décadas anteriores al
2000 en la idea de un futuro mejor con ellos gobernándolo todo como se los hizo
creer el señor Papá.No percibieron la triste ironía en una nación donde siempre
han gobernado los viejos que asaltaron el Cuartel Moncada, integraron la
columnna rebelde desde oriente hasta occidente, se instalaron en la Habana y le
sirvieron de corito al Máximo- Supremo en cuanta sesión gansteril se le pudo
ocurrir…
En Cuba, reino del revés, el discurso del hombre Nuevo solo sirvió para
adornar la palabrería guevariana, para adornar la contraportada de los carneses
de militantes de la UJC y para los profesores de Historia que en sus clases
hablaron, hablan y estarán hablando de las ˝sublimes locuras˝ de un
tirano que le fastidió la vida a toda una generación.
Y se refieren los profesores a las doctrinas de un médico que curaba enfermos a
golpes de guerrillas y balas y sueños, que no conforme con esas malogradas
utopías emprendió viaje a otras cordilleras sureñas, que por ser tan altas
propiciaban ambientes de ensueños , de nieblas…
Y explican la teoría de los * médicos comandantes guerrilleros* como una
corrupción del término salvar vidas. Los médicos, comandantes en Africa, en
Suramérica, en el Escambray.Los médicos salvando vidas, curando enfermos,
sanando almas, componiendo cuerpos.Los médicos disparando en una emboscada,
dirigiendo una tropa, ordenando fusilar en el Escambray a quien se alzara en
contra del Líder, Máximo.Decomponiendo almas, con armas.
Los médicos en una guerra dirigiendo una guerrilla.
Los postulados castristas exoneraron de toda culpa a los guerrilleros
médicos.Ningún soldado cumple una orden si no la da un superior.Ningún matador
dispara si no le dicen de disparar.Las decisiones sobre la vida y la muerte en
la guerra son de los jefes máximos.Si no son médicos son jefes, si son médicos…y
comandantes…le joden la vida a cualquiera. ¿Que dice la ética médica?
Ese doctor, estrellado en su boina de una sola estrella, promovió la idea del
Hombre Nuevo en Cuba.Pero el hombre Nuevo nació vacío, se alimentó de todo lo
que no mata el hambre espiritual, por eso, aun está vacío de lo que en
realidad debe tener en su estómago espiritual un ser humano.
Ese hombre Nuevo cubano tuvo hijos (los hijitos nuevos) pero ya tienen
cuarenta, cincuenta años y son viejos pues el desgaste por buscar un futuro de
hombre Nuevo los convirtió en viejos antes de tiempo, les acortó la vida, la
esperanza de vida, les cercenó el raciocinio. Ese hombre Nuevo en muchos caso ya
esta teniendo ¿nietecitos nuevos? La metáfora es vallejiana, son nietecitos muy
viejos porque a fuerza de heredadas carencias desde el gen de la ideología
nacieron con una pobre esperanza de vida y con ausencia de componentes fisicos y
mentales básicos que le pasaran la cuenta al nietecito viejo si en Cuba no se
deciden todos, abuelitos, papaítos y jovencitos a romper con las cadenas
medievales de la Inquisición Castrista.
La reflexión existe a flor de piel para razonar que no basta con cruzar el
mar o montar en el avión para desda Sahara, Australia, o EUA mandar todos los
meses unos dólares a la Isla de la Maldición y así los familiars que quedaron en
ella puedan resolver el alimento del día y vestirse con un trapo mejor (aunque
pasado de moda), cadenas doradas y de cualquier otra cursilería capaz de embotar
el sentido.
Se trata ya de que las venas abiertas no sigan sangrando porque del stress
nadie escapa, del conglomerado caótico que conforma la sociedad civil cubana
nadie escapa, a pesar de unos dólares de más, de un buen equipo de video, de
unas joyas de algún quilate.Decir que aman a los que quedaron en la isla y no
comprometerse con ellos es tambien ser un poco ese hombre Nuevo que nunca
aprendió a amar la patria, se fue, y allá al Norte, en Europa, o en cualquier
lugar del planeta mira hacia el mapa una vez al año, luego pide un boleto de
avión y por 21 días(el régimen no le da más ) visitar la isla donde con mucho
miedo a que no le den otro permiso de entrada ni hablan con los disidentes,
anticastristas que diariamente se juegan su libertad por la familia y la
dignidad de todos los que están a pesar de los pesares.
No quieren, esos cubanos que viven en todas partes comprometerse ni
comprometer a *su familia* que está ahí.Y resulta que esa familia ya está
comprometida, pero con el tirano, para poder recibirlo a él y a sus dólares
que manda y lleva quien dice vivir en libertad y va a Cuba a respirar las
cadenas, encadenado por el miedo que se llevó cuando se fue de allí y del que
por mierda y basura no se ha podido librar.
El Hombre Nuevo del que habló el Doctor Estrellado está en todas partes,
marcado con herrajes que solo Dios podrá ayudar a quitar.
A ellos no les ha bastado vivir en democracia para, con miedo, venir a Cuba
a reirse del miedo, muertos de miedo. Ese es el hombre Nuevo que esta en todas
partes del mundo y que cría hijitos y nietecitos nuevecitos de indiferencia, de
desarraigo, de falta de compromiso, de miedo, y sin una gota de autoestima . .
Los que viven en todas partes de esa manera saben que no se fueron de la patria
porque los expulsó el tirano si no porque vieron en las alas de cualquier avión
o en el motor de una lancha la posibilidad de ponerse allá lejos sin reflexionar
siquiera cuanto vale la pertenencia a algún lugar y sin saber tampoco que si
amargo es el exilio mucho más desgarrador será el desexilio cuando se hagan
los resúmenes después de Castro.
IV
Los enajenados.
Aquellos que quedaron en Cuba: enajenados.
Cuando se crearon maestros, muchos maestros y se explicó en las aulas que la
enajenación era un fenómeno que se producía en los países capitalistas y bla,
bla, bla, los alumnos casi no lo entendían, les resultaba vago el término.
Actualmente ningún profesor pasa trabajo explicando los absurdos de Kafka,
menos, explicando qué es la enajenación. Incluso, enseguida dicen entender el
alcoholismo del vecino, del padre o de la madre, pueden entender la violencia
de sus amigos en la calle, los caminos de la prima jinetera, de la hermana
drogadicta. Y lo que es peor también dicen no entender al professor que en el
turno de clases dedicado a TRD (tiempo de debate y reflexión) les dice, les
dice y le vuelve a decir que en Cuba no hay pérdida de valores, ni hay una
juventud perdida y mucho, muchísimo menos más de una generación perdida.Sí les
dice que en Cuba hay un Comandante en Jefe que les va a dar de todo (indefinido
es todo en cualquier análisis gramatical y lógico).
Los alumnos saben porque viven en sociedad y tienen capacidad para el
raciocinio que todo es Nada (nada también es indefinido)
En un discurso, el que habla y siempre dice lo mismo, abordó el tema Cuba
potencia… Primero habló de la potencia médica y quiso inventar lo del médico de
la familia, luego como pitcher frustrado se viró hacia la base de la
educación y tiró diciendo que tendría su feudo un lugar cimero en la
educación. La primera condición que inventó para lo de cimero en la educación
fue que había que rescatar valores, ya no marxistas, solo Valores.
Y otra vez los maestros al son de la Ma’ Teodora hablando de valores.A partir
de ahí la televisión cubana, la radio, los periódicos, y hasta un esquimal en
Alaska habló de los valores que se rescatarían en Cuba porque estaban perdidos.
Empezó el rescate de valores o mejor dicho del concepto de valores que lo
preguntaban en todas partes.Un pobre alumno se aprendió de memoria tal
definición, sin embargo al dia siguiente violó de tercero en la fila de
compañeros a una joven de la beca donde estudian todos juntos y donde se violan
constantemente los derechos de los alumnos y donde también se violan las
jovencitas que lejos de casa aprenden que fumar es un placer y que los valores
valores son y que además se escribe con v y no con b.
(Para colmo un carro gris fuertemente custodiado recoge dólares en todos los
lugares que haya ventas con dólares y unos señores vestidos de gris tienen un
rótulo en su ropa que dice –Valores- y custodian todo lo que tenga que ver con
valores en el Banco Popular de Ahorros de Cuba.)
En las escuelas no se cuida de esa manera la semántica del concepto, se habla,
solo se habla.
Asi el caos, el desoden, la nueva Cuba que ya es vieja y tiene a un pueblo
gastado de oir al mismo de siempre decirles bajo el sol fuerte, la lluvia tenaz
y el viento frío del norte el discurso de la eternidad.Resisten estoicamente
las barrabasadas seniles.
Ese pueblo, cansado y sin el más mínimo sentido de autoestima ya se sabe los
bocadillos de cada sesión y muchos le creen y le creen porque no conocen,
porque no tienen la real información.
A pesar del ateísmo que los resume como generación lastrada de la capacidad
para creer, el pueblo cubano cree en su mayoría en el senil individuo que ha
magnificado su demencia criminal a golpes de sangre, disparos y traiciones y
pide salvar la patria y habla de la necesidad de odiar al enemigo brutal que le
quiere robar la casa.
Un hombre que llama a salvar lo que el mismo llevó a la derrota y a la
perdición.Una patria a la que él y su élite le han sacado hasta el último
centavo para resguardalo en bancos neutrales y en compañías fantasmas que
operan, operan, pero fantasmas al fin nadie las ve, ni las oye.
Una patria a la que le entrenaron sus hijos para odiarse los unos a los otros.
Para matarse en el Escambray los hermanos entre sí, los amigos .Para dividir las
familias. Para vigilarse los vecinos.Para delatarse como si entregar al otro
fuera deporte nacional.Para vivir con cicatrices en el corazón y en el rostro
por la amargura y la falta de derechos, de libertad, de Amor. Para estar en
cualquier pais ajenos a lo que en realidad ocurre en su patria..
Por esa ausencia de Jesucristo en millones de cubanos quedaron los
espacios de fe vacíos para que se alojara el Anticristo, Demonio, Furher Máximo,
Comandante en jefe y primer secretario de todos y el unico partido, presidente
de la eterna asamblea del Poder Popular de Cuba (que solo se destaca por ser
la más impopular y antidemocrática que se haya conocido jamás).
La Patria tiene un padre, por suerte en Cuba el Padre de la Patria es
Carlos Manuel de Céspedes, ilustre patriota, hombre ejemplar. La perfección de
la ironía hubiera sido que a la patria se le permitiera tener dos padres .Entonces
en la isla tan pequeña se hubiera tenido que hablar de dos: papá el bueno y
papá el malo.Sobran los comentarios, el malo es Castro.Él sabe que ya ni en
sueños podrá lograr esa condición porque a fuerza de inducir el odio entre
hermanos, de consolidar el pensamiento único, pétreo, inamovible, solo ha
logrado una patria sin ética, sin arraigo, sin sentido de pertenencia de sus
habitantes; y donde millones de cubanos al ver sus esperanzas frustradas, sus
ilusiones perdidas, sus más caros anhelos destrozados, se le da lo mismo que él
quede como padre, tio o abuelo de cualquier pedazo de tierra,de patria.
Para miles de cubanos ya patria es una palabra sin carga semántica. Él,
comandante-mente, acostumbró a su pueblo a vivir con la mentira y con la máscara
y ahora ese mismo pueblo esta ahí e hipócritamente le aplaude y hacen bulto
en las marchas y reuniones tumultuarias a las que él oblige pero , desde luego,
no lo hacen porque lo sienten sino porque le descuentan el día de trabajo y
esto les implica perder el derecho a una jaba de algún mendrugo al finalizar el
mes (jaba-indigente compuesta por subproducto, subalimentos, y sub cualquier
objeto).En Cuba es tan importante y necesario las vísceras de cualquier ave
como un rollo de papel sanitario.
Así, con esos espectáculos, dantescos, se pavonea en en el solar isleño el
descendiente de gallego que tiene tierras, herencias, lazos sanguíneos en
Iberia pero que a veces arremete contra ese bastión europeo donde se solazan los
familiares más allegados suyos, para desvirtuar a los que desde allí dan
muestras de simpatía hacia la oposición que contra él hay en la isla, a pesar
de su irrepetible tiranía.
La Momia sabe que su sangre ya lo aplasta.La agonía de la Momia es merecida.El
major consuelo que puede tener un asesino es la agonía.Un asesino merece la
agonía.Un furher merece años de vivir en la zozobra, de angustia, de miedo, de
soledad en su poder.Merece ver, oir, escuchar los aullidos de los cerdos que le
circundan.Y merece vivir con miedo, con mucho miedo todo el tiempo para que sepa
cuanto sufre un hombre cuando vive con miedo, y cuanto se aniquila un ser humano
cuando pasa su vida devorado por el miedo.Un tirano merce, Dios así lo quiere,
sentir miedo, mucho miedo, enfermar de miedo.
La nación dormida, anestesiada, estuvo, está, condenada al poco acceso a la
informacion, a la verdad.Está obligada a no tener, a no saber, a no conocer. .
Desde el primer instante la doctrina de ˝fe castrista˝ fue la
renuncia a saber y a tener.Entre menos tenía un hombre mejor vivía, según
Castro y su Comandante Estrellado. Y así, todo el que tuvo la más mínima ración
de fango, de tierra, de agua, de cielo, los perdió, mejor dicho se los quitó.El
término de la colectividad aceptó el lema –todo es de todo el pueblo-, por eso
un comandante, un general o cualquier dirigente de estadios superiores podía
tener cuanto quisiera para la orgía desenfrenada.El cubano simple, común y
corriente, el cubanito de a pie, y de a caballo, no tenía que tener. Ni qué
tener.
En Cuba ni los que ya peinan canas y mucho menos los más jóvenes recuerdan
cuando empezó la costumbre de no ambicionar nada más que lo que poquito a poco
le fue dando el gran dictador por la eufemísticamente llamada - libreta de
abastecimiento-.La lógica de los tiempos castro-malsanos impuso entonces que
los anhelos se circunscribieran a la indigencia espiritual y a todos les
pareció normal el mendrugo, la mitad de las cosas, las carencias reiteradas de
lo elemental para vivir. Fue así como empezó la época de sálvese quien pueda
como actitud nacional. No se asegura después de 45 años si quien pudo , se
salvó.
La sociedad se llenó del vacío existencial que marcó a toda la generación que
en l980, vencida y gastada pese a la juventud comenzó a darse cuenta de que no
se daban cuenta de nada, ni de lo esencial.Y que por mirar solo hacia donde le
orientaban y ordenaban mirar no volvieron la vista atrás para saber qué era lo
heredado por los abuelos, por la razón y por el orden lógico de la
sociedad.Tampoco se percataron de qué era lo malogrado
.La Revolución Cubana (con mayúsculas se tiene que escribir por regla
dictatorial y no gramatical –ortográfica) se fundamentó en la esterilidad
ideológica. Castro-castró a todos del pensamiento lógico, coherente y
democrático por eso nunca se supo en Cuba en qué momento exacto empezó a usarse
la máscara.Tampoco cuándo se decretó la parálisis.
Lo que sí supo y sabe muy bien la parte cubana que ha extendido el raciocinio
más allá de lo que el totalitarismo permite es que no se puede vivir todo el
tiempo con la máscara
. Ni con las deformaciones que asume el individuo al permanecer en la impiedad y
en la falta de compromiso ciudadano.
Enero 2004-Manicaragua
La Lic. Idolidia Darias
escribio este articulo cuando aun residia en Cuba bajo el regimen de Fidel
Castro y era miembro activo del Movimiento Democracia. En el presente,
Idilidia Darias reside en el destierro desde donde continua su lucha por su
amada Cuba.
Miami, 30 de Julio
del 2004.
La batalla por el renacer de Cuba y del pueblo
cubano demanda que seamos incansables, porque el dictador y sus secuaces no se
han cansado en estos 45 años de desgobernar y destruír a nuestra patria, por lo
que nosotros tenemos que hacer gala de toda nuestra tenacidad y dedicación para
enfrentarlo y no permitir que sus crímenes y atropellos sean cometidos
impunemente, como el terrible hundimiento del remorcador “13 de marzo”, cuyo
décimo aniversario commemoramos el pasado 13 de Julio, en el Estrecho de la
Florida y los jardines de la Ermita de la Caridad. |